• Sólo Antonio Gasalla, aunque con pacto previo naturalmente, puede manejar a Susana Giménez en cámara. O, en su defecto, ser el medio que utiliza la conductora para hacer declaraciones. En el papel de Mamá Cora, Gasalla ya le ha preguntado por Huberto Roviralta, Corcho Rodríguez y su actual novio Jorge Rama, provocando los grititos habituales y el ocultamiento de su rostro detrás de papeles. Pero esta vez quiso hablar Giménez de su comentado alejamiento de «Telefé», y para ello. Gasalla dijo: «Susana, ahora que vos te vas, ¿por qué no me dejás el contacto con la confitería así puedo pasar a buscar sandwichitos?». Ella lo negó: «Acá estoy muy bien, no me voy a ningún lado». En otros programas, declaró a los movileros que la interceptaron a la salida del canal: «Hace dos meses ganaba y ahora, haciendo lo mismo, pierdo», dijo en referencia implícita a IBOPE. «Estoy haciendo un programa fantástico, no me peleé ni con Cella ni con mi producción, de mi vive mucha gente, incluso muchos me copian a mí». Pero, obviamente, Gasalla le sirvió de punta de lanza.
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• Culminó en «Canal 13» la miniserie «Botines», que retrató trece casos policiales inspirados en la historia argentina. El último programa se ocupó del Caso de Villa Ramallo, cuando en 1999 dos hombres en arreglo con el Jefe de Policía se proponían robar un banco y terminaban tomando cuatro rehenes, varios de los cuales eran asesinados. Acertadas la interpretaciones de Diego Peretti y Daniel Fanego, como los ladrones y Carola Reyna, como la esposa del gerente del Banco, pero resultó poco creíble la escena final. Representada incomprensiblemente de día, cuando había sido de noche, se mostraba cómo el Jefe de Policía disparaba a sangre fría al gerente del Banco, sin que nadie lo viera.
• Shakira saturó con su omnipresencia en radio y TV pero además apareció «de rebote» en programas de chimentos y en «Camara testigo». Estuvo con Susana Giménez y por esa razón Marcelo Tinelli aprovechó para parodiarla. Se sabe que Shakira eligió no asistir al programa de mayor rating («Showmatch») por rencor a las bromas de Tinelli contra su suegro Fernando De la Rúa. Sin duda, divirtió más la parodia a Shakira y su novio Antonito que su visita al living de Giménez donde, siempre sonriente, habló de su relación de cinco años con Antonito y el trato con su familia. Luego cantó en vivo y grabó un «Shakira íntimo» para «Telefé», como lo hicieron Diego Torres y Robbie Williams, entre otros. En «Cámara testigo», de «América», mostraron el delirio de los fans. Las cámaras asistieron a su visita a una FM y las imágenes brindaron un interesante aguafuerte de una parte de la juventud. Entre lágrimas, muchos gritaban: ¡Me tocó la camiseta!, ¡Shakira te amo!».
• El único toque de humor sobre la batalla de damas en polítca pudo verse en «Showmatch», donde imitadores de Chiche Duhalde y Cristina Fernández se trenzaron en una feroz pelea física estilo «Kill Bill», que incluyó patadas voladoras y golpes de puño. Bastante modesta como inventiva, pero al menos fue la solitaria marca de la sátira en televisión. ¿Marcará este sketch el retorno de las parodias a candidatos en TV en un año electoral, como lo fue el ingenioso «Gran cuñado»? ¿O seguirá la ausencia de sátiras que poco agradan al oficialismo? (o, mucho peor todavía, que ya poco le interesan al público).
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