• Cuesta encontrar buena cobertura internacional en radio. Por caso, en «Hoy por hoy» de «Radio Mitre», Néstor Ibarra quiso saber qué estaba pasando en Ucrania y se contactó con un argentino residente en Kiev. Era el cocinero de un restaurante argentino de apellido Ruiz, quien no tenía la menor idea de lo que ocurría. Pero no desentonó mucho: tampoco Ibarra recordaba bien el nombre del candidato que denunciaba fraude (Viktor Yushchenko) y no se acordaba del oficialista (Victor Yanukovich). Eso sí, el oyente de Mitre se pudo enterar de que una cena en el restaurante cuesta 30 euros y que en Ucrania hace frío.
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• Nuevo capítulo en el escándalo desatado por las cámaras ocultas ideadas por Miriam Lewin. Beatriz Salomón (esposa del cirujano plástico Alberto Ferriols) apareció anteayer en el programa de Susana Giménez junto a su hija Noelia. Dijo que quería denunciar una nueva «maniobra» y contó que «Cuatro Cabezas» había iniciado acciones legales contra ella por un millón de pesos, pues la acusan de haber complicado las relaciones entre la productora y «América». Salomón, visiblemente alterada mientras avanzaba en el relato, recordó que gracias a las malas intenciones de Lewin, su familia había quedado desintegrada y los trámites de adopción de su segunda hija se habían congelado. Fue triste ver la escena de gritos de Salomón ante la presencia de su pequeña hija, que la observaba en silencio en el living de Susana.
• Veamos algo de cable (donde suele estar la mejor televisión): atrae la muy buena serie producida por Francis Ford Coppola que se ve por Universal Channel, donde se plantea qué ocurriría si 4400 personas, desaparecidas en circunstancias sobrenaturales durante los siglos XX y XXI, reaparecieran todas juntas, el mismo día, en el mismo lugar. La más lograda de las historias que se vieron hasta ahora fue la del ex-combatiente negro en Vietnam que se vincula a una hermosa mujer, creyendo que se trata de su amada de los años ´50, pero tal dama resulta ser la nieta de aquella mujer..
• Otro buen programa en cable pero que puede impresionar es «Dr. 90210», donde se televisa el proceso de planificación de cirugías estéticas, el detalle de la operación y las secuelas. El sábado se vio una historia liviana, la de una muchacha de 16 años que quería afinarse la nariz. Pero promete ser muy fuerte el próximo capítulo, donde este millonario cirujano tendrá la misión de reconstruir el himen de una mujer afgana, que viaja especialmente a Estados Unidos para recuperar la virginidad perdida tras una violación.
• En esa línea, no prosperó la versión local de este reality de cirugías, con la conducción de Karina Mazzocco. Es que pocos fueron los entusiastas que se presentaron al casting, alarmados seguramente con la proliferación de médicos sin licencia y denuncias de mala praxis. Era obvio que no abundarían los voluntarios (¿o masoquistas?) y por eso «Tranformaciones» no exhibirá plásticas estéticas sino que se las ingeniará para cambiar la vida a los participantes, pero sin cirugías.Algo difícil desde ya, en una época en que la moda marca extrema delgadez pero con redondeces de silicona y retoques de bisturí.
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