7 de julio 2022 - 00:00

“Bahía Blanca”: celos, muerte, obsesión y diálogos un tanto robóticos

bahía blanca. Una rara mezcla de estilos con fondo de tango.
bahía blanca. Una rara mezcla de estilos con fondo de tango.

“Bahía Blanca” es un tango de Carlos Di Sarli. También, una novela de Martín Kohan, que esta película reelabora con ideas arriesgadas y bajo presupuesto. Singularmente, es el propio Kohan quien aparece en la primera escena, despachando al personaje protagónico hacia su aventura. O desventura, como podrá verse promediando la historia. Dicho personaje, a cargo de Guillermo Pfening, es un tipo inquieto por algo, aunque en las breves discusiones diarias con unos jóvenes misioneros se considere totalmente en paz consigo mismo. Conviene seguir ese intercambio de palabras, porque nos preparan para conocer un secreto de celos y muerte en el que no hay remordimiento alguno, sino apenas obsesión. El asunto se desarrolla en dos mitades de distinto estilo y lugar. Una, con situaciones algo irreales y diálogos a veces medio robóticos en algún punto de Bahía Blanca. Y otra, paulatinamente más vinculada al suspenso y el realismo, en Capital y en un inquietante viaje nocturno donde parece retomarse una consigna inicial, e ideal para un crimen: “El viaje perfecto es el que dura una noche entera, porque es como si no hubiera ocurrido”. Esa mezcla de estilos se hace más rara que buena, pero, según dicen, bien está lo que bien termina, y la escena final entre Guillermo Pfening y Elisa Carricajo está realmente bien. A señalar, asimismo, las actuaciones de Javier Drolas como el viejo conocido que proyecta documentar lo que él llama “el desmantelamiento de la Argentina”, y se hace involuntario cómplice de una confesión, y Marcelo Subiotto como el vecino que describe curiosos detalles de la ciudad mientras se oye, muy de fondo, el tango de Di Sarli.

Detalle curioso: otra novela de Kohan, “Ciencias morales”, fue llevada al cine en 2010 por Diego Lerman, con el título “La mirada invisible” y actuaciones de Julieta Zylberberg, Osmar Núñez y Ailin Salas, que hacía de inocente colegiala. Pasó el tiempo, y ahora hace de copera (disimulada como empleada de ciber).

“Bahía Blanca” (Argentina., 2020). Dir.: R. Caprotti. Int.: G. Pfening, E. Carricajo, M. Subiotto.

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