«Bob Esponja-La película» (The Spongebob Squarepants Movie, EE.UU., 2004, dobl. al español). Dir.: S. Hillenburgh. Guión: D. Drymon, T. Hill, S. Hillenburgh, K. Osborne, A. Springer, P. Tibbitt. Dibujos animados.
El pase de Bob Esponja al cine gustará, sobre todo, a los chicos devotos de la serie televisiva, que verán a los personajes haciendo básicamente lo mismo.
G ustará a los devotos del dibujo televisivo esta primera incursión de Bob Esponja en el cine. Que para él es, según el argumento, una excursión hacia el mundo exterior, fuera de su pueblo submarino, y hasta fuera del agua. Todo, por salvar a Don Cangrejo de la furia del Rey Neptuno, pero también por orgullo propio, para que sientan que ya no es un niño. Como cabe suponer, al final ganará precisamente porque es un niño.
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Los aficionados verán, entonces, a sus personajes haciendo básicamente lo mismo que en la serie, incluso con el mismo doblaje venezolano. Los verán también igual de inocentes y lentejas que en la serie, pero ahora envueltos en toda una seguidilla de peligros, que, como es de prever, a veces ni registran, un poquito menos planos (sólo a nivel dibujo), y más coloridos, y hasta en interacción con escenarios reales, incluyendo figuras, quién sabe hasta qué punto reales, de un buzo y un viejo astro televisivo, David Hasselhoff, que los transporta velocísimo, pero no en el auto fantástico, más o menos como si a Dibu lo transportara Rolando Rivas, pero no en el taxi. Y los despedirán, al fin, compartiendo unas moralejas sobre la aceptación de ser como uno es, el poder liberador del rock and roll, el niño que llevamos dentro aunque seamos unos piratas, y cosas semejantes.
Los no aficionados, en cambio, verán unas tonterías deliberadamente tontas, un poco de humor disparatado y desarmante, dos personajes que recuerdan ligeramente la parte infantil y amigota del Gordo y el Flaco (claro que no su parte agresiva, ni homo), un amable argumento contra la impaciencia y el abuso, moderados sustos para niños (cuando aparecen unos monstruos que quieren comerlos), moderados chistes para grandes, y, eso si, una inmoderada cantidad de canciones zonzas todas completas. Aquí esas canciones se oyen enteramente dobladas, lo que quizá vaya en desmedro de las versiones originales, y moleste a algunos argentinitos fanáticos de Motorhead, Electrocute, The Flamingo Lips y otros grupos que integran la banda original de sonido.
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