Borges y la ciencia: un vínculo infinito nuevamente bajo la lupa

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De acuerdo con el economista, los conocimientos científicos y matemáticos del escritor no eran profundos, pero "creó con ellos un universo".

“En todos mis libros hablo de Borges, ‘Big Data’ está repleto de reflexiones de Borges, ‘Qué es (y que no es) la estadística’ también. Cuando me di cuenta de que no podía dejar de hablar de Borges decidí hacer un libro entero a esas interjecciones borgeanas, a ver si podía sumar más lectores de Borges”, explica Walter Sosa Escudero sobre “Borges, Big Data y yo” (Siglo XXI). Sosa Escudero es licenciado en Economía, profesor plenario y director del departamento de economía de la Universidad de San Andrés. Sus libros de divulgación científica son bestsellers.

Periodista: ¿Por qué Borges es el autor favorito de los científicos?

Walter Sosa Escudero: Calculo que porque no es un científico y, a menos que uno sepa que quien escribe es Borges, parece que lo fuese. Quien se dejase llevar por lo que Borges escribe pensaría que sabía muchísimo de matemática, de física, de lógica, y sabía ciertamente más que la inmensa mayoría, pero menos que un experto. Es sorprendente lo poco que sabía de matemática, como dice Guillermo Martínez en “Borges y la matemática”. Poco significa que sabía lo que un estudiante de primer año de la facultad. Lo sorprendente es cómo, con esos pocos elementos de una disciplina, podía construir todo un universo. Llama la atención de los científicos porque Borges flirtea con ideas de avanzada para su época, que tienen que ver con la física, con la relatividad, con la inteligencia artificial, y parece que se adelantara, o por lo menos que está al día, con ciertas ideas que para su época eran muy revolucionarias.

P.: ¿Su libro busca llevar de Borges a la Big Data o desde allí a Borges?

W.S.E.: Un puente se puede recorrer en dos direcciones, de Borges a la ciencia y de la ciencia a Borges. Este libro intenta atrapar a la gente, que ya ha discutido ciertas ideas básicas porque las ha visto en el colegio, porque las escucha hablar, y usar esas ideas para introducirlas en el universo de Borges. Lo que más me interesó fue ayudar a la gente a que recorra el camino contrario. Si uno escucha que la gente habla todo el tiempo de Big Data, de universos paralelos o de cosas que escuchó hablar en el secundario de matemática, bueno, con ese grado de complejidad ya se está listo para meterse dentro del universo de Borges, que también es muy rico.

P.: Borges hace en sus cuentos, muchas veces, enumeraciones que le sirven para mostrar el absurdo de las conclusiones a las que se arriba.

W.S.E.: Aprender de una enumeración es casi el abc de la estadística. Un tic de la estadística tradicional es enumero, enumero, enumero, dejo de enumerar y aprendo. No se queda enumerando siempre. Ese truco de enumerar al que apela Borges cuando se encuentra con algo complicado es el que hace el estadístico. Borges, cuando se encuentra con El Aleph, no intenta una descripción abstracta, se remite a contar de forma caótica lo que él ve de El Aleph, y eso compensa cualquier explicación abstracta que se pueda dar de El Aleph. De ese modo le termina transmitiendo al lector una idea muy precisa de lo que es El Aleph. Ese mismo procedimiento lo usa para enumerar las cosas que le cuenta Funes, el memorioso. Ese es uno de los puentes que encontré entre esas estrategias que usa Borges para narrar y lo que hace la ciencia de datos, que es intentar aprender algo de la enumeración.

P.: ¿Cómo borgeano usó el modelo autorreferencial de Borges o quiso dar un testimonio personal de su pasión por la obra de Borges?

W.S.E.: Al principio me opuse a que el libro dijera “y yo”. Pero el libro no deja de ser una lectura personal, y si se quiere personalista. Lo que no quise es escribir un libro que viniera de cierta etnia: Borges visto desde la ciencia, visto desde la literatura, visto desde la intelectualidad. Más que agotar el tono de un erudito, que no lo soy, lo que hago es dar una lectura de Borges desde la perspectiva de un fan más que de un experto, y me parecía que faltaba esa voz. Hay muchísimo escrito sobre él, con voces que vienen de la autoridad o de cierto grupo, de la ciencia, etcétera, y me parece que faltan lecturas personales de Borges, de personas que se parezcan más al lector. Es acaso una actitud muy borgeana porque él se definía siempre más como un lector que como un autor.

P.: ¿Qué proyecta escribir ahora?

W.S.E.: Los proyectos muchas veces los defino sobre las preguntas que me hace la gente; a la larga no dejo de ser un profesor, me gusta explicar cosas. Un proyecto es explicar las estadísticas de uso cotidiano. Qué hay detrás de la medición del PBI, del dólar, del clima, de las encuestas políticas. Qué significan las estadísticas que rigen nuestras vidas.

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