Arthur Miller, fallecido el pasado viernes en Nueva York. Uno de los dramaturgos más importantes del siglo XX.
Nueva York (EFE, ASN) - Continuaron sumándose durante el fin de semana las manifestaciones públicas por la muerte, el pasado viernes, del gran dramaturgo norteamericano Arthur Miller, ocurrida a los 89 años en esta ciudad y como resultado de una crisis cardíaca masiva.
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Mientras la totalidad de los teatros de Broadway exhibían, en sus puertas, una cinta negra como adhesión al duelo, la asociación de escritores PEN American Center resaltó la labor de Miller al frente de la entidad, así como su integridad y estatura moral. Miller fue elegido presidente del PEN en 1965 durante un congreso que celebró la institución en la antigua Yugoslavia, el primero que incluyó a una delegación de escritores de la ex Unión Soviética. En su comunicado, el PEN Club destacó que durante su mandato «la organización se convirtió realmente en una entidad global y en una voz a nivel internacional en defensa de escritores encarcelados y perseguidos». «Un dramaturgo siempre vive en un país ocupado», dijo alguna vez Miller. «Siempre está visto como el enemigo. Si uno no soporta eso, debe irse. Es duro. A lo largo de su vida, se verá en el deber de tragar muchas bicicletas, y digerirlas». Autor de algunos de los personajes más emblemáticos del siglo XX en teatro, como el Willy Loman de «La muerte de un viajante», Miller, alguna vez definido como el «más importante dramaturgo heterosexual de los Estados Unidos» (para diferenciarlo de otros notables colegas suyos como Tennessee WIlliams) también fue autor de otros clásicos contemporáneos como «El precio», «Panorama desde el puente», «Todos hijos míos» y, desde luego, «Las brujas de Arthur Miller, fallecido el pasado viernes en Nueva York. Uno de los dramaturgos más importantes del siglo XX. Salem», una de las obras que más notoriedad le dio. «The crucible», tal su título original, se estrenó en 1953 cuando Estados Unidos vivía la Guerra Fría y la influencia del « macarthismo» se hacía sentir sobre todas la vida pública. Inspirado en un caso real que sucedió en la América puritana a fines del siglo XVII, la obra (que en 1957 llegó al cine en Francia, en la primera de sus versiones, con Simone Signoret Yves Montand y guión de Jean Paul Sartre), se convirtió en una alegoría de la delación y la histeria colectiva más allá de épocas y regímenes.
Esta obra llevó a Miller a ser durante un largo tiempo una de las figuras emblemáticas de la izquierda intelectual estadounidense, lo que lo obligó a comparecer ante la Comisión de Asuntos Anti-estadounidenses en 1956. Su amigo Elia Kazan (que dirigió tres películas basadas en obras suyas) fue quien lo denunció frente a esa comisión, creada por el senador Joseph McCarthy para emprender una «caza de brujas» contra las personas sospechosas de tendencias izquierdistas.
No faltó quien, mucho después, dijera que en realidad la venganza de Kazan era de tipo personal. Fue justamente por él que Miller conoció a Marilyn Monroe en 1951, quien por ese entonces estaba noviando con el director de «Nido de ratas». Kazan, que debía asistir a una fiesta en Los Angeles con Monroe, tenía esa noche una cita clandestina con otra actriz, y le pidió a Miller si no podía ser él quien llevara a la fiesta a Marilyn. No sólo la llevó sino que cuatro años después se casó con ella, y el matrimonio duró hasta un año antes de su muerte en 1962.
Pero en el Comité, contrariamente a su delator, Miller resistió. A pesar de poner en juego su carrera, Arthur Miller, recién casado con Marylin, no le reveló ningún nombre a la Comisión. En su autobiografía, Miller dijo más tarde: «Mi abogado llegó a decirme que mi interpelación sería cancelada si Marilyn aceptaba sacarse fotos con el presidente del Comité, dándose la mano». Culpado por « ultraje al Congreso de los Estados Unidos», esa condena infame no fue suspendida hasta dos años más tarde. «Las brujas de Salem» remite a uno de los últimos procesos por brujería en el Estados Unidos colonial. Durante la primavera de 1692, en Salem, un pueblo puritano de Massachusetts, surgió una ola de excitación entre las mujeres jóvenes que se hallaban en el entorno de un pastor. La trama continúa con una serie de delaciones hasta que las autoridades de Boston deciden confiarle el caso a un tribunal especial.
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