Cannes lanza mañana su edición de los 60 años

Espectáculos

Cannes (ANSA, AFP) - El Festival de Cannes festejará desde el miércoles sus 60 años, con la habitual reunión de muchos habitués, entre ellos Emir Kusturica, Gus Van Sant, Quentin Tarantino, Michael Winterbottom y los hermanos Joel y Ethan Coen, varios debutantes, y el retorno de algunas celebridades que, como Alain Delon, habían jurado no regresar jamás.

En efecto, el mayor astro francés de los '60 y '70 será uno de los invitados de honor del Festival, al que no había asistido desde hace 15 años.

Dejando rencores de lado, Delon declaró ayer que se siente «contento, después de tan larga ausencia, de subir las legendarias escaleras. Lo único que siento es no poder hacerlo con mi amigo Bebel» (sobrenombre de Jean-Paul Belmondo)».

Delon participó por vez primera en Cannes con «Qué alegría vivir» de René Clément en 1961, y luego en otras seis oportunidades, entre ellas para presentar «El eclipse» de Michelangelo Antonioni (1962) y «El gatopardo» de Luchino Visconti (1963). Su última participación en el Festival se remonta a 1992, y se molestó cuando no fue invitado para los 50 años de Cannes. Diez años más tarde, el Festival reparó su falta.

Este años, abrirá la competencia el hongkonés Wong Kar Wai con su primer film en inglés «My Blueberry Nights» con el debut como actriz de la cantante Norah Jones, junto con Jude Law, Natalie Portman y Kevin Spacey, sobre un policial de Lawrence Block. El mexicano Carlos Reygada, director de la controvertida «Japón», no sólo es el único latinoamericano en concurso sino que, con su tercer largometraje «Stellet Licht», concursa por tercera vez consecutiva en el festival.

La presencia más abultada es la norteamericana que entre films en concurso y fuera de él acumula doce títulos, uno de los cuales, la miniserie «The War» con Tom Hanks, dura quince horas. Dos ganadores de la Palma de Oro, Gus Van Sant y Quentin Tarantino, presentarán «Paranoid Park», nuevo retrato de la juventud problematizada, y «Death Proof» en una versión media hora más larga que la que se verá en los cines de Estados Unidos.

Los hermanos Coen también vuelven a Cannes con «No Country for Old Men», en tanto que David Fincher, el director de «Los sospechosos de siempre», debutará en Cannes con «Zodiaco», historia de un famoso serial-killer de los años 60/70 del siglo XX en San Francisco pero visto a través de los ojos de los detectives que tratan infructuosamente de capturarlo (este film se este jueves en la Argentina). Emir Kusturica, que ya ganó dos veces, irá por su tercera Palma de Oro con «Promise Me This» (y llevará a Venecia su documental sobre Diego Armando Maradona).

La Argentina, Chile y Uruguay sólo estarán representados en la paralela oficial «Una cierta mirada» con «Una novia errante» de Ana Katz, «Calle Santa Fe» de Carmen Castillo y «El baño del papa» de Enrique Fernández.

  • Historia con accidentes

    Cannes es desde hace mucho el Festival más importante y sólido del mundo, pero sus inicios no fueron fáciles. La que debía ser su primera edición, en 1939, murió antes de nacer. El Festival, que iba a presidir Louis Lumière, debía empezar el 1 de septiembre de ese año, día en que las tropas alemanas invadieron Polonia. Obviamente, no se hizo.

    En 1945 el proyecto volvió a ponerse en marcha y en 1946 tuvo lugar, del 20 de septiembre al 5 de octubre, la primera edición con «Roma ciudad abierta» de Roberto Rossellini y «La bataille du rail» de René Clément formaban parte de la selección.

    En 1947, la segunda edición incluía «Noche eterna» de Ingmar Bergman y «Los malditos» de Clément, pero también «Dumbo» de Walt Disney (en la época, y hasta 1972, las películas eran seleccionadas por sus respectivos países).

    En 1948 y 1950, el Festival no pudo realizarse por falta de presupuesto. Pero de la edición de 1949 formó parte «Pueblerina» de Emilio Fernández, así como obras de Antonioni, Zinnemann y Autant-Lara.

    En los años 50, ya instalado en mayo, el Festival de Cannes se afianzó y se fue convirtiendo cada vez más en el centro de atención del cine mundial y mundano: a Gina Lollobrigida y Sofia Loren sucedió como centro de atención a partir de 1956 Brigitte Bardot, convertida en sex symbol internacional por «Y Dios creó a la mujer» de Roger Vadim.

    También en Cannes, Grace Kelly, que acompañaba la proyección de «Para atrapar al ladrón» de Alfred Hitchcock, conoció a Rainiero en 1955.

    Pero al glamour se unió en 1959 la dimensión industrial del cine. A partir de ese año, el Mercado del Film aumentó la infuencia del festival al adjuntarle un espacio comercial que reúne a compradores y vendedores de la industria cinematográfica. Hoy, el Mercado del Film de Cannes es la primera plataforma comercial de cine del mundo.

    A Cannes, sin embargo, le faltaría un gran sobresalto: fue en 1968, como reflejo directo del «mayo francés». Ese año Cannes tuvo apenas tiempo de elogiar «¡Al fuego bomberos!» de Milos Forman antes de que la «revolución» atravesara el Festival. Directores como François Truffaut, Jean-Luc Godard, Roman Polanski, Carlos Saura y el mismo Forman retiraron sus películas de la competición y exigieron la anulación de las proyecciones. El Festival fue interrumpido en medio de un país en huelga.

  • Descubrimiento

    La lista de descubrimientos de Cannes continuó en las tres décadas sucesivas: entre las Palmas de Oro, se contaron films de Tarantino, Imamura, Kurosawa, Coppola, Kiarostami, Lars von Trier, Moretti, Lynch. Los escándalos y debates también forman parte de la tradición. En 2004, la Palma al documental «Fahrenheit 9/ 11» de Michael Moore dividió opiniones: hubo quienes aplaudieron la decisión, por su contenido político, como aquellos que (con razón) sostenían que esa misma política había llevado al jurado a premiar un film de méritos nulos desde el punto de vista artístico.

    El anuncio de los premios, a menudo cuestionados, dio en algunos casos lugar a lluvias de abucheos. Dos han quedado para la historia: en 1987, una silbatina general siguió al anuncio de la Palma para «Bajo el sol de satán» de Maurice Pialat, quien respondió desde el escenario con un corte de mangas y su frase «Yo tampoco los quiero»; en 1999, otro abucheo histórico siguió el anuncio de un palmarés que dio la Palma a «Rosetta» y sólo el premio de dirección, como consuelo, a «Todo sobre mi madre» de Pedro Almodóvar.
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