El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Cada tanto aparece una película extremadamente discutida, imitada y elogiada. «La Dolce Vita» se convirtió en el clásico absoluto de este tipo de películas, y su aureola sensacionalista provocó que, por ejemplo, en los Estados Unidos fuera distribuida por la empresa especializada en terror y violencia American International Pictures.
El alto perfil de «La Dolce Vita» también provocó cierto desdén en algunos seguidores más intelectuales de Fellini, que abrazaron con mayor entusiasmo gemas igualmente largas, pero mucho más herméticas como «8 y medio» e incluso « Julieta de los Espíritus».
Sin menoscabar ésos y otros títulos irrepetibles, ese desvergonzado toque exploitation de la «La Dolce Vita» es lo que la convierte en una película muy vigente, probablemente más actual que cualquiera obra felliniana de aquella época.
Empezando por el elenco: se podría afirmar que ningún otro film en la historia del cine incluye en su reparto a un ex Tarzán (Lex Barker), tres divas sexies ( Anita Ekberg, Anouk Aimee y Magali Noel), una futura leyenda del rock and roll ( Nico, la cantante de The Velvet Under-ground, en el papel de prostituta sofisticada), un príncipe y un par de condes, un payaso, un comediante exitoso en gestación ( Adriano Celentano cantando rock) y, por si faltaba algo, Marcello Mastroianni, en el papel prototípico de su carrera.
La descripción de la vida disipada del jet set europeo de 1959 es a la vez sórdida e inocente, pero cada una de las poco más de tres horas de esta obra maestra se disfrutan a tope. Un dato raro: «La Dolce Vita» no fue nominada por la Academia en el rubro film en idioma extranjero, pero sí al mejor director y mejor guión, aunque sólo ganó el Oscar al mejor vestuario.
Esta reciente edición en video respeta el TotalScope original, algo muy importante, ya que sin su formato de pantalla ancha, los encuadres se perderían irremediablemente.
Dejá tu comentario