28 de marzo 2008 - 00:00
Coinciden en el Recoleta tres talentosos artistas
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Una de las pinturas de la muestra «Intención líquida» de
Oscar «Grillo» Ortiz, uno de los tres notables artistas
jóvenes que exhiben actualmente en el Centro Recoleta.
Conocimos la obra de Oscar «Grillo» Ortiz en 2006 en la que abordaba una temática común a varios artistas de una generación nacida a mediados de los 60. pequeños seres al borde de una piscina o bajo el agua, sus cabezas emergiendo de ella, o lanzándose desde un trampolín.
En «Intención Líquida», título de su actual muestra en el Centro Cultural Recoleta, Ortiz profundiza esta temática en cuadros de mayor tamaño. Los seres son todavía pequeños, no puede ser de otro modo en este mundo sin certezas, se desplazan en ese medio líquido que quizás los protege, un refugio a la manera de aquel en que nacimos y que nos brinda paz y silencio.
Más allá de estas ideas subyacentes, lo importante es su desarrollo como pintor. El plano está cubierto por pinceladas sutiles, superpuestas, por momentos transparentes, y es en las obras de mayor densidad colorística, más sombríos, donde se encuentra una pintura profunda, que invita a mirarla por el silencio que emana de ella, que no pone el acento en lo teórico y lo discursivo sino en la pintura en sí misma como expresión de su sensibilidad.
Al observar las esculturas de Pablo Dompé también en el Centro Cultural Recoleta, no puede dejarse de pensar que se está frente a un escultor de avezado oficio y de larga experiencia. Pero este Dompé sólo tiene 31 años y aunque su habitat natural desde la cuna haya sido el taller de un escultor, esta primera muestra individual revela su coraje al sumergirse en el intrincado universo de la creación contemporánea con un material asociado al más puro clasicismo.
Este material exige un combate físico y el resultado son formas ondulantes, orgánicas, viscerales, como en «Sinapsis»,»Recuerdo», «Descenso», de gran erotismo y que asociamos con el origen de aquellas encerradas en unos «vientres» transparentes y que como toda forma orgánica no es estática sino pasible de continuos cambios.
Su arte expresa la fuerza suficiente para resistir al tiempo y a la influencia de modas , por lo tanto efímeras, y sin desdeñar la tecnología a la que se han volcado muchos jóvenes de su generación, Dompé cree en esta disciplina que tiene mucho de rito. Las tres muestras clausuran el 30 de marzo.

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