22 de febrero 2002 - 00:00

Comedia insulsa con chistes que atrasan un siglo

Florencia Peña y Martín Karpan
Florencia Peña y Martín Karpan
«¿Y dónde está el bebé?» (Argentina, 2001, habl. en esp.) Dir.: P. Stocki; Guión: P. G. Seves; Int.: F. Peña, M. Karpan, L. Berthet, R. Cortese, R. Carnaghi, B. Caruso, P. Rachid.

Realmente, no había ningún apuro en estrenar esta cinta para niños, que, seguramente, sus autores hicieron con alegría y buen humor, pero que el público ve con perplejidad y creciente fastidio. Tampoco quisiéramos tener apuro en comentarla.

Lo que aquí aparece, bajo un título remanido que da pie a chistes fáciles preguntando dónde está el director, el guionista, o la gracia de la película, quiso ser un disparate cómico. Por eso aparecen un nenito, tres niños curiosos, tres secuestradores torpes, dos padres histéricos, un primo maldito, una hermanita silenciosa, la niñera, la doméstica, ambas de buen ver, un taxista que hace bolos en telenovelas, la cargosa de su madre, el tonto de su vecino, una mujer detective capaz de usar barba, bigote, o traje de Mujer Maravilla, y, también, una pareja queriendo hacer «Romeo y Julieta» en un teatro de barrio, mientras casi todos los antedichos pasan por delante, por detrás, y por el medio.

Algunas morisquetas de las chicas son graciosas, algunas partes son simpáticas, y algunos chistes son más viejos que «El regador regado», que es la primera película cómica en la historia del cine, y, dicho sea de paso, ya en 1944 otra película nacional, «Delirio», con guión del inocente Conrado Nalé Roxlo, le había encontrado la vuelta de tuerca, o mejor dicho de manguera. Pero en este caso, en fin, faltó ingenio.

Sin ritmo

También faltaron más chistes, ritmo, coherencia (hasta los disparates deben tener cierta coherencia), y ¿cómo decirlo? a los artistas les faltó algo que pudiera potenciar y evidenciar mejor sus talentos (que algunos los tienen, nos consta).

Acaso el veterano
Pedro Stocki, que años atrás se había lucido con la comedia «Sostenido en la menor», ahora pensó en esos viejos pasatiempos de Pablo Palitos, Alfredo Barbieri, Dringue y Castrito, el joven Enrique Carreras, etc., con sus inocentadas de bajo costo, allá por los '50, cuando también el público era inocente. No está mal retomar esa línea de producción, por cierto necesaria. Pero habría que hacerlo como corresponde.

Dejá tu comentario

Te puede interesar