18 de enero 2002 - 00:00

"Coppola hará El Padrino IV sólo si le hace falta el dinero"

Guillermo Cabrera
Guillermo Cabrera
(18/01/02) Madrid - Para el Premio Cervantes de Literatura y destacado cinéfilo, Guillermo Cabrera Infante, «El Padrino» de Francis Ford Coppola es una de sus películas favoritas, y a propósito de celebrarse este año el 30° aniversario del estreno de su primera parte, dialogó con «El Mundo» sobre la saga de los Corleone.

Periodista: ¿Qué opina de los films que han seguido el camino (estilístico, temático...) abierto por «El Padrino»?


Guillermo Cabrera Infante:
En realidad hay muchas películas que se han hecho después del éxito de largometrajes. Han sido muy influyentes. En Hollywood se aprovechan de las secuelas, los productos primeros se repiten con variantes. Pero ninguna película sobre la mafia ha sido tan extraordinaria como «El Padrino».

P.: ¿Por qué cree que se eligió Cuba como escenario de gran parte de «El Padrino II»?


G.C.I.:
Eso habría que preguntárselo a Coppola y a Mario Puzo, que escribió el original y el guión. Ellos querían variar la dirección dramática del personaje, coincidiendo que se narraba la vida joven de Vito Corleone.

P.: ¿Es cierto que usted vivió un suceso hace años en un hospital londinense parecido al de «El padrino I»?


G.C.I.:
Sí, es cierto que fui amenazado en un hospital, me amenazaron con ir a pasar al otro mundo, y no sólo me cambiaron de cuarto, sino de cama, y eso que yo estaba recuperándome de una operación muy complicada. Me cambiaron de nombre, a Christian Smith, que es muy fílmico, para todas las actividades del hospital. Algo muy curioso.

P.: ¿Es cierto que «El Padrino» no le gustó a Sinatra y Dean Martin porque se veían reflejados?


G.C.I.:
No sé que ocurrió con Dean Martin, pero sí sé que Sinatra se molestó. El personaje de Johnny era calcado del Sinatra de entonces. Cuando se lo reprochó a Puzo, éste le dijo que desde cuándo un italiano del norte con ojos azules le iba a amenazar a uno del sur con ojos negros.

P.: ¿Cuál es su escena favorita de «El Padrino»?


G.C.I.:
La primera, cuando surge de la oscuridad el hombre que apenas ha tenido relación con el Padrino y le pide que mate a quienes violaron a su hija y sólo se oye la voz de Marlon Brando. Está muy bien resuelto. Luego Brando ofrece por primera vez su cara; le pusieron el pelo ralo y espaciadores para sus mejillas, y hablaba con un susurro que se volvía amenazante.

P.: ¿Prefiere la versión épica (la reeditada por Coppola, en orden cronológico de las dos primeras partes) o la original?


G.C.I.:
Vi hace tiempo la versión épica, y prefiero el primer «El Padrino» porque es realmente sorprendente; la segunda parte nunca se pudo beneficiar de la presencia, aunque fuera fugaz, de Brando. De todas maneras, la versión épica es muy interesante desde el punto de vista narrativo, porque la hizo el propio Coppola. Robert de Niro está excelente interpretando la versión joven de Brando. Eso le convirtió en superestrella. Hay gente que prefiere «El Padrino II» al primero.

P.: ¿Por qué «El Padrino III» no está al nivel de sus antecesoras?


G.C.I.:
Porque se ha diluido mucho el personaje de Michael Corleone, que era interesante cuando era un gangster activo. La solución de los problemas narrativos es un poco mecánica, pero hay escenas extraordinariamente bien realizadas, como la del helicóptero. Pero «El Padrino III» tiene cosas muy interesantes, de todas maneras.

Hollywood

P.: ¿Por qué el cine europeo no es capaz de hacer películas de este nivel?

G.C.I.:
Eso no es difícil de contestar. Porque Hollywood está en el negocio del cine desde el principio del siglo XX, los estudios se establecieron alrededor del año 1912. Se creó una industria con una capacidad técnica muy superior, y el cine no es más que un milagro técnico que permite que se filmen películas complejas. Desde «El nacimiento de una nación», fueron consiguiendo obras magníficas y ficharon a técnicos, guionistas, novelistas (por ejemplo, para dar a un español, a Blasco Ibáñez)... Siempre han pagado los mejores sueldos, desde el cine mudo hasta el hablado.

P.: Brando, De Niro, Duval, Al Pacino versus Di Caprio, Cruise, Brad Pitt. ¿No son las estrellas de hoy unos chiquilines comparadas con las de antes?


G.C.I.:
Depende, en realidad nunca han estado trabajando algunos de ellos como ahora. Por ejemplo, Robert Duval o De Niro. En cuanto a su talento, creo que el primer cuarteto es muy superior a Pitt. Pero si hubieran mencionado a Gary Oldman, otra sería la respuesta, ya que es muy bueno tanto como protagonista como de secundario. Recordemos su «Drácula» o «True romance».

P.: Usted escribió algún guión cinematográfico...


G.C.I.:
Varios. Vine a Londres como médico de guiones, y escribí uno en el '67 que se titulaba «Wonder Wall», con música de George Harrrison y con elementos de música india. Y escribí «Vanishing Point», que se llamó en español «Carrera contra la muerte o el destino», y que se filmó en Estados Unidos y tuvo mucho éxito económico. Por primera vez, era una road movie, una película de carretera. Ahora es un film de culto, que ponen a cada rato en televisión.

P.: ¿Cuál es el secreto de una buena historia?


G.C.I.:
Tiene parámetros muy diferentes, si hablamos de cine o de literatura. Una película se ve de principio a fin y una novela se lee a trozos, a tramos, y hay una continuación meramente estilística. En una película puede haber varios autores. En realidad, el cine es muchísimo más atractivo, porque no se sabe lo que va a pasar en el siguiente momento. Depende mucho del suspenso, y eso hace que atraiga tanto. Hay una frase extraordinaria de Néstor Almendros: «Las mejores películas se hacen con los peores libros».

P.: ¿Cree que habrá un «Padrino IV»?


G.C.I.:
De eso se ha hablado muchas veces. Pero sucede que «El Padrino II» se hizo por el éxito de «El Padrino I», y en realidad resultaba casi una película independiente. Pero el «El Padrino III» dejó en suspenso qué iba a pasar con Andy García, pero la realidad es que Coppola hizo el III para compensar las pérdidas de sus bancarrotas. En cuanto le haga falta el dinero, hará el IV. Muchos esperan una misma versión del personaje, ya que se trata de hacer un cambio, y hacer que Andy García sea el tercer padrino, el nuevo don Corleone.

P.: ¿Qué importancia otorgaría dentro del film a la música de Nino Rota?


G.C.I.:
Nino Rota es el gran descubrimiento de Fellini. Sin él, no serían lo mismo. Su extraordinaria partitura de El Padrino es muy interesante. El primer productor no quería la música de Nino Rota e interpuso elementos de música tradicional que chocan, sobre todo en «EL Padrino II». Es un gran compositor, no uno ocasional.

P.: En su obra «Vista de amanecer desde el trópico» hay pasajes propios de las mafia italiana. ¿Existe una «conexión» caribeña?


G.C.I.:
Bueno, eso no tiene nada que ver con la mafia, sino con los dueños del Central, donde ocurrió el aparente fusilamiento, que puede ser una leyenda. El libro se llama Vista de amanecer en el trópico», no desde el trópico.

Influencia

P.: ¿No le parece increible que un film sobre la mafia, haya llegado a influir de tal modo al propio mundo de la mafia?

G.C.I.:
Es algo singular creo. Ocurrió desde fines del cine mudo, con «La ley del hampa», el primer film de gansters. Y en el '32 influyó mucho en el comportamiento de los facinerosos «Cara cortada», con personajes «melancólicos» muy imitados. Howard Hawks rodó el ascenso al poder de un gangster, lo que ocurre en tantas películas.
P.: ¿Si no hubiera existido Lezama Lima, su estilo seria exactamente como el que es?
G.C.I.: Yo no le debo nada en términos narrativos o estilísticos a Lezama Lima, que es muy original pero se disuelve en sí mismo. Cuando comencé a escribir me enseñó a convertir en narración el lenguaje habanero Nino Nobás Calvo, el primer escritor del realismo mágico, un gran cuentista. Escribió una biografía novelada de un esclavista español.

P.: ¿Le gusta el cine español?


G.C.I.:
Ahora, es muy interesante. Es el más interesante que se está haciendo en Europa. Acabo de ver «Los otros» y me parece muy lograda, y mete mucho miedo. También están las de Almodóvar, muy buenas, Trueba, Vicente Aranda («Fanny Pelopaja» es de las mejores de violencia y sexo que he visto). Y debiera mencionar a más directores. En el pasado también hubo muchas interesantes. Cuando era crítico en Cuba vi muchas extraordinarias, como «Muerte de un ciclista» o «Calle Mayor», pero muchas no me interesaban para nada. Las folklóricas no las soporto. Ahora las películas españolas están en los cines de Estados Unidos e Inglaterra. Y acabo de ver en un video club «Tesis», de Amenábar, anunciada como del director de «Los otros». «Belle epoque» es una delicia de película, por ejemplo. Y «La niña de tus ojos», de Trueba también, es muy atractiva. Ese tipo de cine no se hacía antes.

P.: ¿Qué piensa de las adaptaciones literarias al cine?


G.C.I.:
Hay adaptaciones al cine que son mejores que las novelas, como «Lo que el viento se llevó», una obra extraordinaria. Hay cuentos que se prestan muy bien para ser adaptados al cine, como «La ventana indiscreta». Siempre el cine aporta elementos a la literatura, y fracasa cuando trata de adaptar la gran literatura, como «En busca del tiempo perdido» o «Ulises», aunque hay excepciones, como «Las amistades peligrosas», porque las convierte en maestras obras menores. Ocurre mucho.

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