La premiada «Epistrophy XXXV», de la serie inspirada en la
música de Thelonius Monk, un ejemplo del equilibrio, el esteticismo
y la pureza de la imagen que caracterizan a Salvador
Costanzo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Sujeto a la tradición del cuadro pintado manualmente, quizás influido por el simbolismo histórico de la luz en el arte, que creemos es trascendental para el artista, la pintura «fluorescente» de Informate más
En cambio, en Esto se percibe a lo largo de un profuso recorrido, «un viaje por 60 años de imaginación», que comprende desde su
Debido a una severa enfermedad en 1997 interrumpe la continuidad de su actividad pública pero continúa dibujando y pintando. Clausura el 10 de julio.
Recordamos su estampación de troncos de árboles o la combinación de texturas que remitían a las huellas dejadas sobre la tierra en imágenes difusas, ambiguas. En esta serie utiliza la seda con la que por medio de pliegues va configurando esculturas blandas sobre las que deja las huellas, también difusas, por las que se identifica su lenguaje gráfico.
Encerrados en cajas transparentes, intenta preservarlos, una metáfora sobre esa parte del cuerpo que cobija el corazón, el vientre, el pecho, como una fuente de vida. Se destaca una tela desplegada a manera de friso en la que la artista muestra el entramado de sus abstracciones y una figura femenina, mitad humana, mitad serpiente, simbólica por antonomasia de la energía y poder protector de las fuentes de la vida. No en vano,
Dejá tu comentario