Martin
Scorsese en
Cannes:
aseguró que
90% de las
películas
realizadas
en EE.UU.
antes de
1950 se ha
perdido.
Cannes (EFE) - Martin Scorsese, al frente de un grupo de cineastas internacionales, lanzó ayer en Cannes la World Cinema Foundation (WCF), entidad que tendrá como fin la protección, recuperación y divulgación del patrimonio cinematográfico mundial, en especial los films «huérfanos, abandonados u olvidados».
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«Hay urgencia, pero ahora somos un grupo internacional de cineastas», dijo el hongkonés Wong Kar Wai, uno de los presentes, junto al brasileño Walter Salles, el maliense Souleymanne Cisse, los mexicanos Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, el británico Stephen Frears y el mauritano Abderrahmane Sissako.
Scorsese recalcó la necesidad de actuar con la mayor rapidez y eficacia posible, en todo el mundo, para que no se pierda la memoria cinematográfica de cada país. El director de «Taxi driver» puso un ejemplo contundente: «El 90 por ciento de los films rodados antes de 1950 en Estados Unidos ya no existe». «Las cosas han cambiado», pero «es imposible» recuperar lo perdido», agregó.
Para evitar que «desastres como éste sigan produciéndose a gran escala en todo el mundo», y en particular en países como los del continente africano, donde la existencia del cine es ya casi un milagro, el objetivo es que cada cineasta trabaje en su país por recuperar su patrimonio nacional y «adopte» películas.
«Hace falta tenacidad. Esto es lo que intento despertar aquí», manifestó Scorsese. La WCF, organismo sin fines de lucro, concentrará sus esfuerzos de manera especial en los films «huérfanos», «caídos en el olvido» y también en aquellos imposibles de ver por no estar disponibles en vídeo o en DVD ni tampoco en circulación, precisó el cineasta estadounidense.
Salles retomó las palabras de un célebre productor de cine de Brasil para recordar que un país sin historia de cine «es como una casa sin espejo». El problema de la conservación de films está íntimamente relacionado «con el problema de la conservación de la identidad cultural», recordó. Recuperar el cine es «un instrumento fabuloso para permitirnos comprender nuestras diferencias» y para saber «que no somos tan diferentes como nos lo hace creer la CNN», manifestó Salles.
Scorsese, impulsor de esta iniciativa, subrayó que, aunque la World Cinema Foundation «empieza hoy oficialmente a existir, cuenta ya en su haber con tres películas salvadas para las generaciones futuras». Una de ellas es la brasileña «Límite», rodada en 1931 por Mario Peixoto, restaurada por la Cinemateca Brasileña, Video Films y los Archivos Mario Peixoto con la participación de Arte, gracias al respaldo aportado por Salles.
Las otras dos son la marroquí «Transes» (1981), de Ahmed Al Maanouni, y «El bosque de los ahorcados» (1964), del rumano Liviu Ciulei.
Cisse explicó que cuando Scorsese se puso en contacto con ellos, no dudaron en «ir a fondo en ese combate con él. De eso depende nuestra supervivencia, si no, en quince o treinta años ya no habrá cine africano», consideró. Entre las acciones posibles dentro de la fundación figura la de que las grandes cinematecas y festivales del mundo «adopten» películas y busquen los fondos necesarios para su restauración y distribución internacional. La fundación prevé, igualmente, «disponer de un circuito formado por las cinematecas de todo el mundo», donde presentar los films restaurados antes de divulgarlos en DVD, comentó Scorsese.
Todo el mundo puede participar en la tarea de recuperar la memoria histórica del cine, «individualmente», cada ciudadano y amante del cine puede proponer por internet películas «adoptables».
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