21 de octubre 2005 - 00:00
Del "Zorro" al teatro clásico
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La actriz mexicana Luisa Huertas: con una extensa trayectoria
en su país, hará dos funciones gratuitas en Buenos
Aires de «La mujer que cayó del cielo».
Huertas llegó a Buenos Aires para ofrecer dos únicas representaciones de «La mujer que cayó del cielo», obra dramática del autor mexicano Víctor Hugo Rascón Banda basada en un hecho verídico. Rita, su protagonista, es una india de origen raramuri (tribu de la Sierra Tarahumara, en el estado de Chihuahua) que, al aparecer un día cerca de Kansas, es encerrada en un manicomio debido a su total desconocimiento del inglés y del español.
Periodista: La obra también fue estrenada en Estados Unidos.
Luisa Huertas: Sí, y fue muy bien recibida. Como dice nuestro director, Barclay Goldsmith, los anglos se impresionan mucho con la obra, les salen sus culpas. Hace un mes la volvimos a llevar a Tucson, Arizona para celebrar los 20 años del Borderlands Theater que dirige Barclay.
P.: ¿La historia de Rita está contada como una denuncia política únicamente?
L.H.: Este tipo de casos deben ser denunciados, pero lo bueno fue contar con una obra que no resulta panfletaria porque su mensaje está planteado en forma poética y a través de una buena dramaturgia; si no sería la historia de otra indita maltratada por los hombres blancos. Aquí aparece una dimensión dialéctica cuando se señala el posible error de haber rescatado a Rita de un manicomio norteamericano -donde la atiborraron de drogas- para llevarla a un asilo mexicano que es un horror, pero al menos allí saben quién es Rita.
P.: Suele decirse que los mexicanos tiene una relación de amor y odio con Estados Unidos.
L.H.: ¿Cuántos mexicanos están muriendo en la frontera cada año en el intento por pasar al famoso sueño americano, un sueño de maltrato y discriminación? Y sí, lo que cobra por hora un trabajador en Estados Unidos es lo que cobraría en México en dos días de trabajo. Para mí fue muy importante hacer la obra en Tucson, porque ahí se han formado grupos de rancheros de Arizona que se van a la frontera a cazar inmigrantes como quien caza conejos. Dicen que no son grupos aprobados pero ahí están, junto a la patrulla fronteriza.
P.: ¿Qué destaca de su experiencia en Hollywood?
L.H.: «La máscara del Zorro» fue una producción muy grande pero se filmó únicamente en México. Acepté esa participación porque quería conocer a Anthony Hopkins y compartir el set con él, aunque mi escena más larga fue con Catherine Zeta Jones. Yo estuve lo mínimo necesario porque en ese momento estaba haciendo en teatro «El caballero de Olmedo» de Lope de Vega, que junto a «Marta la piadosa» de Tirso de Molina y a «La Celestina» son los trabajos que más disfruté.
P.: ¿Con qué directores ha trabajado y a cuál prefiere?
L.H.: Yo he tenido la fortuna de trabajar con muy buenos directores, pero mis preferidos son Arturo Ripstein, Carlos Carrera, con quien hice cuatro películas, e Ignacio Ortiz otro gran director mexicano. Ayer me sucedió algo muy lindo. Yo estaba en un negocio buscando discos para mi hija y, de pronto, el empleado que me estaba atendiendo me dice: «Usted es actriz ¿verdad? El también había visto «La máscara del Zorro», pero me reconoció por las películas que filmé con Ripstein. Y fue toda una sorpresa porque era un chico muy joven.
Entrevista de Patricia Espinosa



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