«Desde el infierno» («From Hell», EE.UU., 2001, habl. en inglés) Dir.: A. y A. Hughes. Int.: J. Depp, H. Graham, R. Coltrane, I. Holm, I. Richardson.
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Con sólo dos largometrajes, los hermanos Hughes se convirtieron en los más talentosos y audaces cineastas del cine afroamericano. «Verdugos de la Justicia» les valió un lugar de privilegio -en crítica y taquilla-que los ubicó automáticamente junto a Spike Lee o John Singleton. Y «Dead Presidents» los mostró eludiendo las fórmulas fáciles de un modo tan extremo que terminó impidiendo la difusión que merecían (esta película imperdible nunca llegó a los cines argentinos, y ni siquiera es fácil de encontrar en video).
Conscientes de lo importante de su próximo paso, los Hughes mantuvieron la calma hasta encontrar un proyecto que les permitiera salir del ghetto temático que les estaba destinado por default. Irónicamente lograron su objetivo enfocando otro ghetto distinto al de las luchas raciales entre pandillas modernas.
El primer acto de «Desde el infierno» es una de las descripciones más despiadadas de un barrio bajo que se hayan visto jamás en una película: corre el año 1888, y entre fumaderos de opio, tabernas de mala muerte, prostitutas sucias y borrachas, gangsters sádicos y caballeros sifilíticos, los hermanos Hughes describen la era victoriana con un raro rigor histórico que no impide el humor negro, el revisionismo y una de las puestas en escenas más imaginativas que haya visto los neblinosos callejones londinenses recorridos por Jack el destripador.
Basado en una novela gráfica, el guión de «Desde el infierno» les permite a los Hughes una libertad conceptual capaz de recortar al Big Ben en un ominoso cielo rojo sangre tipo Mario Bava o la Hammer Films sin dejar de ofrecer una explicación más lógica, elaborada y contestataria sobre el anónimo destripador. El camino más habitual para contar el enigma de Jack gene-ralmente fue el del suspenso clásico -desde el Hitchcock mudo de «The Lodger»- o el del psycho-thriller morboso y truculento, con Klaus Kinski a las órdenes de Jess Franco como máximo exponente. Utilizando a Jack como símbolo superior del mal, Allen y Albert Hughes armaron una receta magistral, cuya mayor cualidad reside en la capacidad de unir géneros y estilos sin abandonar nunca ninguno, ni dejar de ser fieles a cada uno de ellos. Por eso «Desde el infierno» es más que un film de terror gótico, más que un psycho-thriller, más que un descenso a un submundo marginal o un thriller conspirativo.
El tren fantasma de los Hughes nos lleva de la presentación del Hombre Elefante a los rituales de la masonería, del germen del antisemitismo a la génesis de dudosas terapias psiquiátricas.
Reto
Si el film concreta sin mayores problemas un reto tan ambicioso se debe a que detrás de su fascinante caleidoscopio hay una ideología clara: el detective opiómano y vidente encarnado por Johnny Depp se queda corto en sus visiones, e igual que su contemporáneo Sherlock Holmes no tiene más remedio que aceptar que la solución a un enigma siempre supera las conjeturas más fantásticas, y que el mundo está lleno de detalles obvios que nadie quiere ver. Los hermanos Hughes sí quieren verlos, y los muestran en esta oscura fábula diseñada sutilmente para transportar a nuestro tiempo las nociones que surgen del mayor misterio del siglo XIX.
Fatídicos y nihilistas, en el desenlace de todos modos iluminan su visión ultra dark con un estallido romántico en el que confluyen todos los tonos y estilos de la película, convirtiéndola en un melodrama a lo grande, de esos que ya no se hacen. Igual, ni hace falta decir que, aunque al final canta Marilyn Manson, esto no es «Moulin Rouge».
Las actuaciones de Depp, Robbie Coltrane o Heather Graham -prostituta pelirroja de corazón de oro-mantienen un rango asombrosamente medido para las situaciones en las que se mueven, la reconstrucción de época es brillante, original sin caer en esteticismos obvios, y los sueños de láudano del protagonista no se traducen en multicolores estallidos flower-power, sino en siniestros presagios de lo que seguiría a los impunes crímenes de Jack.
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