El arte de Soibelman no renuncia a la rebeldía

Espectáculos

Su obra se inició en los 60 dentro del Pop Art, y más tarde evolucionó a formas personales.

La galería Pasaje 17 lleva publicados los libros “Monobordados de Chiachio y Gianonne”, “Elba Bairon”, “Cristina Schiavi”y “Leila Tschopp. Coincidentemente con su muestra individual se acaba de presentar de Elsa Soibelman (Buenos Aires, 1941), con textos de Rodrigo Alonso. Su primera exposición fue en la Galería Pizarro y posteriormente participó de los Premios Ver y Estimar, dos reductos pioneros en el lanzamiento de artistas emergentes.

En el Pratt Institute de Nueva York se contactó con los artistas de vanguardia de entonces; regresó en 1968 y expuso en Van Riel. A comienzos de los 70 su obra se destacó en la línea del Pop Art con la serie “Los próceres”, con la irreverencia de traerlos a la actualidad de entonces y bajarlos del pedestal. Soibelman representó junto con otros artistas a la Argentina en la XXXVI Bienal de Venecia (1972). También participó en numerosos premios, entre ellos el de Ridder de 1973 y 1976, el Primer Premio de Pintura Salón Manuel Belgrano y el Trabucco 2012.

Hacia mediados de los 70, con un grupo que integraban Jorge Alvaro, Mildred Burton, Diana Dowek, Alberto Heredia y Norberto Gómez realizó muestras bajo el nombre de Postfiguración, que encaraba la figura del hombre y sus objetos con una mirada crítica y sarcástica. Hacia 1974 pintó una zoología fantástica, pájaros con formas humanas, de carácter monstruoso, y en 1976 homenajeó a Goya con una muestra de dibujos en carbonilla en la mítica galería Bonino.

Entre los 70 y 80 Soibelman decía que “sus pinturas y dibujos son una indagación de lo ausente, de lo enigmático, de lo indescifrable, de lo oculto, del vacío, atemporales”. Utilizó el color, se volvió más expresiva, los rostros ocuparon un primer plano que , hacia los 90, fueron preponderantemente femeninos. Sus desnudos derivaron desde el erotismo hacia una suerte de apariencia artificial, que cambiaban la apariencia de la mujer hacia un ser ambiguo de colores acerados.

A propósito de esto, Alonso cita a Jeffrey Deitch, un marchand norteamericano autor de “Naturaleza artificial” (1990) y “Post- humano” (1992) en el que exploró los efectos de la cirugía plástica y otras formas de la alteración del cuerpo. Deitch señaló que “con la creciente penetración de los medios electrónicos , los modelos de autoconstrucción serán tomados cada vez más de las celebridades y otros modelos mediáticos , en lugar de los padres y abuelos”. Soibelman ha desarrollado esta interpretación en “…entonces advertí que ella era Yo” , una serie iniciada en 2007 y que resulta en un work in progress, de acuerdo con las distintas fechas en las que la artista las ha realizado.

El libro se presenta en edición bilingüe, con fotografías de Daniel Kiblisky, Ignacio Iasparra, Pedro Roth y Gustavo Sosa Pinilla. (Pasaje 17: Bartolomé Mitre 1559. Martes, miércoles y jueves de 13 a 18).

Dejá tu comentario