Los Angeles - Hasta el comienzo del próximo año, Bruno Barretoestará ocupando un escritorio de tres habitaciones en los predios de TheLot, uno de los más antiguos estudios de Hollywood, erigido en 1919. En laoficina del cineasta carioca, artículos de diarios sobre la elegancia y elplacer de volar y los tiempos en que el diseñador italiano Emilio Pucci vestíaa las azafatas de la extinta compañía aérea Braniff, están fijados sobre ungran cuadrado de fórmica blanca.
Barreto estudia ese look años '60 para su nuevo film, «Aview from the top», una historia contemporánea. «Estoy haciendo untrabajo en el mismo estilo de 'Bossa Nova', en el sentido de que era una tramaque pasaba a medio metro del suelo --explica-. Usted cree en lo que ve,pero lo que ve no es realmente lo que sucede en la realidad.»
Protagonizado por GwynethPaltrow, la musa del estudio Miramax, «A view...» es el mayor pasode Barreto dentro de Hollywood. «Lo considero un gran salto, pues esmi primer film en el mainstream americano, con un presupuesto de 30 millones dedólares y una estrella encabezando el elenco», dice.
El film es una fábulasobre el sueño americano. Gwyneth Paltrow interpreta a una jovenhumilde, una «white trash», como dicen los norteamericanos, que vive en uncamping de casas rodantes (Barreto compara estos lugares con las favelasbrasile-ñas), en una región donde se encuentran los estados de Nevada,California y Arizona. Su personaje sostiene la casa, en la que vive con unamadre que ha perdido su empleo de show girl en un casino de quinta categoría.Apasionada por los aviones, sueña con convertirse en azafata de primera claseen la ruta Nueva York-París. «Mi film cuenta su ascenso y la decepción quela cerca al llegar al tope, pues descubre que faltó el lado emocional»,dice Barreto.
Aunque todavía faltaelegir al protagonista masculino («un tipo que es lo opuesto al personaje deGwyneth: un joven de clase media, tranquilo, que paró de estudiar Derecho paradescubrir lo que quiere de la vida»), ya están elegidas otras circunscriptadentro del género de la comedia alocada, un tipo de producción que el cineamericano no realiza hace mucho tiempo y que tuvo como maestros a Hawks yPreston Sturges. Y la gente de la industria notó que «Bossa Nova» estabatrayendo un poco ese género de vuelta. Una comedia sobre personas maduras,experimentadas y no esos films románticos con adolescentes.
P.: Además de lainfluencia en su carrera, este film también representa un gran desafío en la deGwyneth Paltrow, que tiene la imagen de ser la princesa de Hollywood y ahoratiene que interpretar a una chica pobre e idealista...
B.B.: Por eso es que ella está superentusiasmada: es unpapel que nunca hizo antes. Y tengo la certeza de que lo va a hacer muy bien.Tuvimos un encuentro en abril. La verdad, el día 28 de abril, el día en que «BossaNova» estaba siendo lanzado en Nueva York. Harvey Weinstein (ellíder de Miramax) había visto el film y le había gustado muchísimo y habló con Gwyneth.Le pidió que fuera a ver la película y hablara conmigo. Ese día, fui a su casaen el Village para que ella me aprobara. Fue muy gracioso, pues yo teníatrabajado un guión pedido por Miramax y le hice varias modificaciones. En 10minutos le conté cómo veía yo el film, cuáles eran mis ideas. Ella pasó unahora exponiendo sus propias ideas, pero como si estuviese intentando probarme amí que podía hacer el personaje. Yo hallé muy dulce y cautivante todo eso. Letuve que decir: «Gwyneth, yo sé que tú puedes hacer el papel.Y mi objetivoaquí es que tú me apruebes, no lo contrario». Ella realmente quiere cambiarde imagen y salir de ese rótulo de Grace Kelly. Hay mucha gente todavíaque piensa que ella es inglesa. Quien vio su participación en el programa de TV«Saturday night» sabe que Gwyneth es una estupenda comediante.
P.: Ella es lamusa de Mira-max, una actriz que ganó un Oscar (por «Shakespeare apasionado») yque es tratada como si fuera de la realeza por el estudio, ¿hasta qué puntousted está sufriendo esas presiones?
B.B.: Y claro que existe presión. Pero, si yo no fuera untipo que realizó 14 films y, por lo tanto, calificado para el trabajo, nadie meestaría confiando un film de 30 millones de dólares. Gwyneth está ahoraen Londres rodando el nuevo film de Neil LaBute y nos hablamos todos losdomingos para intercambiar figuritas. Le expongo el desarrollo de la produccióny ella escucha atentamente. El otro día la llamé y le dije que quería traer aldirector de fotografía Affonso Beato y ella dijo: «Bruno, contrata aquien tú quieras». Mi mujer, Amy Irving, conoce a Gwyneth desdepequeña, aunque ahora no se hablan mucho.
P.: HarveyWinstein, el jefe de Miramax, es conocido como un ejecutivo que opina mucho einterviene en el trabajo de un cineasta cuando aparecen problemas. ¿Cómo es elvínculo entre ustedes?
B.B.: Para que tenga una idea de lo receptivo que es Harvey,cuando nos encontramos para discutir el film, él me dijo que había quedadosorprendido de que «¿Cuatro días en setiembre?» que a él le gustó mucho,no haya sido un éxito en Estados Unidos. El perdió dinero con ese film, puesinvirtió mucho en publicidad y no tuvo el retorno correspondiente. Pero,Miramax no es un estudio corporativista sino más bien familiar. Harvey todavíaconserva aquel aura de los viejos jefazos de estudio de Hollywood. Miramax esél. Y su equipo trabaja con el instinto y no sólo consultando al departamentode marketing, haciendo estadísticas y tornándose en esa cosa anónima ycorporativista. Harvey adora el cine. Fue él quien trajo a Kieslowskial circuito americano. El otro día lo llamé para preguntarle qué pensaba dedeterminado actor. Si fuese la Fox o la Disney, nunca tendría acceso alteléfono de la casa del máximo ejecutivo.
P.: En la épocadel lanzamiento de «Bossa Nova», usted estaba escribiendo el guión de otro filmsobre la relación de una enfermera de 40 años con un profesor de 70. ¿Qué pasócon ese proyecto?
B.B.: Tuve que abandonarlo por este film. Tengo otroproyecto que también me gusta mucho. Si no tuviera que hacer «A view...»,estaría rodando «The Maiden's prayer», una pieza off Broadway de NickySilver y cuya adaptación cinematográfica será protagonizada por SarahJessica Parker, Matthew Broderick y Patricia Clarkson. Silver,el autor de la obra, está haciendo las últimas modificaciones al guión de «Aview...».
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