(8-11-00) LosAngeles - Hasta el comienzo delpróximo año, Bruno Barreto estará ocupando un escritorio de treshabitaciones en los predios de The Lot, uno de los más antiguos estudios deHollywood, erigido en 1919. En la oficina del cineasta carioca, artículos dediarios sobre la elegancia y el placer de volar y los tiempos en que eldiseñador italiano Emilio Pucci vestía a las azafatas de la extintacompañía aérea Braniff, están fijados sobre un gran cuadrado de fórmica blanca.
Barreto
Protagonizado por GwynethPaltrow, la musa del estudio Miramax, «A view...» es el mayor pasode Barreto dentro de Hollywood. «Lo considero un gran salto, pues esmi primer film en el mainstream americano, con un presupuesto de 30 millones dedólares y una estrella encabezando el elenco», dice.
El film es una fábulasobre el sueño americano. Gwyneth Paltrow interpreta a una jovenhumilde, una «white trash», como dicen los norteamericanos, que vive en uncamping de casas rodantes (Barreto compara estos lugares con las favelasbrasile-ñas), en una región donde se encuentran los estados de Nevada,California y Arizona. Su personaje sostiene la casa, en la que vive con unamadre que ha perdido su empleo de show girl en un casino de quinta categoría.Apasionada por los aviones, sueña con convertirse en azafata de primera claseen la ruta Nueva York-París. «Mi film cuenta su ascenso y la decepción quela cerca al llegar al tope, pues descubre que faltó el lado emocional»,dice Barreto.
Aunque todavía faltaelegir al protagonista masculino («un tipo que es lo opuesto al personaje deGwyneth: un joven de clase media, tranquilo, que paró de estudiar Derecho paradescubrir lo que quiere de la vida»), ya están elegidas otras circunscriptadentro del género de la comedia alocada, un tipo de producción que el cineamericano no realiza hace mucho tiempo y que tuvo como maestros a Hawks yPreston Sturges. Y la gente de la industria notó que «Bossa Nova» estabatrayendo un poco ese género de vuelta. Una comedia sobre personas maduras,experimentadas y no esos films románticos con adolescentes.
P.: Además de lainfluencia en su carrera, este film también representa un gran desafío en la deGwyneth Paltrow, que tiene la imagen de ser la princesa de Hollywood y ahoratiene que interpretar a una chica pobre e idealista...
B.B.:
P.: Ella es lamusa de Mira-max, una actriz que ganó un Oscar (por «Shakespeare apasionado») yque es tratada como si fuera de la realeza por el estudio, ¿hasta qué puntousted está sufriendo esas presiones?
B.B.:
P.: HarveyWinstein, el jefe de Miramax, es conocido como un ejecutivo que opina mucho einterviene en el trabajo de un cineasta cuando aparecen problemas. ¿Cómo es elvínculo entre ustedes?
B.B.:
P.: En la épocadel lanzamiento de «Bossa Nova», usted estaba escribiendo el guión de otro filmsobre la relación de una enfermera de 40 años con un profesor de 70. ¿Qué pasócon ese proyecto?
B.B.:




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