21 de febrero 2002 - 00:00
El Cabaret berlinés se muda en mayo a la calle Corrientes
-
La comedia de Disney + donde pedir una pizza se convierte en una aventura absurda
-
Netflix sigue apostando por la producciones locales: lo que llegará en 2026 y 2027 bajo el sello "Hecho en Argentina"
Alberto Favero
«Mi vida musical siempre ha estado ligada, de una u otra manera, al teatro» -dice Favero en conversación con este diario-. «Siempre me sentí más cómodo en la relación de lo sonoro con lo dramático: cuando trabajé con Nacha Guevara en muchos shows, o con Mario Benedetti en la composición de canciones donde lo poético tenía mucha importancia, cuando me junto con Adrea Tenuta para armar un recital que está pensado en función de lo que dicen las canciones, cuando trabajé en «El beso de la mujer araña» o en «Los Miserables»; e inclusive considero a «Porgy & Bess» en ese terreno, porque aunque lo hacemos instrumental, lo que suena está sostenido en la obra de Gershwin en el contenido dramático».
Periodista: ¿Cómo llegó a «Cabaret»?
A.F.: Sí, en algunos personajes y en algunas canciones. La película de Bob Fosse estaba más volcada hacia el music hall de Broadway; en cambio, la puesta de Mendes apunta más al teatro alemán de los años '30, en la línea de Kurt Weill y Bertolt Brecht. En esta versión tiene mucha importancia el papel del maestro de ceremonias.
P: ¿Cuál es exactamente su función en esta puesta argentina?
A.F.: Tengo un doble compromiso. Por un lado soy el director musical y el pianista del conjunto, con lo que mi función fue elegir a los músicos, muchos de los cuales son además cantantes, bailarines y actores, armar la orquesta y el ensamble, seleccionar a los solistas, adaptar la orquestación a los requerimientos de la puesta argentina y ensayar con todos ellos. Pero además soy el supervisor, con lo que tengo una tarea en la puesta general, en la adaptación a la sala -mucho más grande que el Studio 54. Yo ya había desempeñado ese papel en «El beso...» pero no en «Miserables». Pero los autores, esta vez, me han dado su confianza también en ese rubro.
P.: ¿La puesta tendrá la espectacularidad de los otros musicales?
A.F.: Es más pequeña que «El fantasma de la ópera» pero no deja de ser ambiciosa. Yo tengo 20 músicos a mi cargo de los cuales ocho cumplen además otras funciones, cantando, bailando y actuando. Y en este caso es posible hacerlo sólo porque se trata de una empresa multinacional que tiene su cabecera en México; de otro modo, ni siquiera se hubiera podido sacar el dinero para pagar derechos, regalías, cachets internacionales.
P: ¿Le gusta esta tarea previa al estreno?
P: ¿Y en qué se diferencia este tipo de trabajo con el que hacía, por ejemplo, con Andrea Tenuta?
A.F.: Finalmente, no es tan distinto porque con Andrea trabajamos cada canción como si fuera una pequeña obra de teatro. Pensá que eran canciones de distintos autores y de estilos muy variados pero que sin embargo tenían una coherencia puestas en el mismo espectáculo; hacíamos una puesta teatral aunque fuera un recital. Ocurre que yo soy una persona de teatro. Con ese espíritu se encaró «Porgy & Bess», que es una ópera, aunque nosotros, en Clásica y Moderna, lo hagamos como un concierto instrumental. Las canciones tienen un significado y eso debe quedar reflejado en la música.
P: ¿Qué expectativas tienen con «Cabaret» en este contexto económico?
AF: Normalmente, debería decir que si se mantiene ocho meses es un éxito -tal como sucedió con «Bella y Bestia» o con «Miserables». «Cabaret» tiene todo para superar ese tiempo; entonces, ya estaríamos hablando de un éxito. Por supuesto, estos tiempos no son los mismos. Todo va a depender mucho de cómo evolucione la situación del país.
La ficha técnica de la puesta argentina incluye a Alberto Negrín (escenografía y ambientación), Susan Taylor -asociada a Rob Marshall que cumple esa función en Nueva York-(coreografía), Gonzalo De María (adaptación al castellano), y la dirección del norteamericano Brian Thomas McNicholl. Los papeles principales estarán a cargo de Guillermo Angelelli -(maestro de ceremonias), Elena Roger (Sally Bowles), Luz Kerz (Fraulein Schneider) y Salo Pasik (Herr Schulz), y aún faltan definir los responsables de los papeles de Cliff Bradshaw, Ernst Ludwig y Fraulein Kost.




Dejá tu comentario