No hay mucho para ver de James Dean, y tampoco tiene mucho sentido explicar el impacto de cada una de sus películas. En todo caso, la carrera suicida de «Rebelde sin causa» no sólo explica por sí sola la personalidad de Dean, sino que funciona como quintaesencia del espíritu al mismo tiempo ingenuo y sór dido de la década de 1950. La edición de dos discos de este superclásico de Nicholas Ray es un buen ejemplo de las posibilidades del DVD, como así también de sus fallas y detalles absurdos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hay un transfer perfecto que respeta impecablemente el formato Scope original, el sonido es formidable, y el audio alternativo de un biógrafo del actor no es tan interesante. En el disco de bonus hay material extra para varios días, incluyendo el programa de TV de la Warner con el detrás de la cámara (imperdible) y un largo documental sobre Dean con una copia pésima, que resulta chocante luego de ver el film. Igual, entre lo contundente del transfer de la película, y las curiosidades de todo tipo como el material descartado por Ray y los tests actorales, esta edición es altamente recomendable. Diego Curubeto Informate más
Dejá tu comentario