Madrid (AFP y ASN) - La película «Los lunes al sol» del director Fernando León de Aranoa fue la gran triunfadora en la XVII ceremonia de entrega de los Premios Goya, considerados los Oscar del cine español, que estuvo marcada por un rotundo rechazo a una eventual guerra en Irak. En la ceremonia, el film uruguayo «El último tren» obtuvo el Goya al Mejor Film Extranjero, y la hispano-argentina «Lugares comunes», de Adolfo Aristarain, se llevó los correspondientes a Mejor Actriz (Mercedes Sampietro) y Mejor Guión ( Aristarain y Kathy Saavedra).
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La gran derrotada fue, según lo previsto, «Hable con ella» de Pedro Almodóvar, su última y extraordinaria película que prácticamente venció en todos los festivales y entre los críticos más prestigiosos del mundo, salvo en su propio país (la semana pasada, añadió otro premio más a su exitosa carrera en el Festival de Bangkok).
¿Conspiración española contra Almodóvar? Nadie puede afirmarlo. Lo que es cierto es que la ignorancia de «Hable con ella» en los Goya, a la que sólo se le otorgó el premio a la Mejor Música, está traduciendo una animadversión difícil de explicar, sobre todo ante la unanimidad prácticamente total del resto de los certámenes del mundo, que en el caso de Hollywood se transformó no sólo en un Globo de Oro sino en más de un intento para que la película compita por fuera de la categoría de Mejor Film Extranjero, para la que España envió justamente «Los lunes al sol», a la que ya se premió en San Sebastián.
Le leyenda que circula en ambientes cinéfilos españoles es que un director que haya ganado el Oscar, como Almodóvar ahora y anteriormente José Luis Garci, «no tiene una segunda oportunidad sobre la tierra española», parafraseando a García Márquez.
• Naturalismo
El film de León de Aranoa, una crónica naturalista sobre el tema de la desocupación, se alzó con cinco de las ocho nominaciones que tenía, entre ellas las de mejor película, mejor director y mejor actor. El director, que recibió el premio de manos de la actriz Aitana Sánchez Gijón, dedicó su galardón a «aquellos a los que se les niega a diario el acceso a su propio futuro» en referencia a los desempleados.
El director tampoco perdió la ocasión de lanzar un rotundo «No a la guerra» en Irak, al igual que hicieron todos los participantes en la gala, empezando por la presidenta de la Academia de Cine española, la actriz Marisa Paredes, que en su discurso de apertura de la ceremonia alertó que «hay que tener miedo a la guerra». Javier Bardem, por esta película, logró su segundo Goya. También tuvo un mensaje antibélico y recordó «a los gobernantes que ganar unas elecciones no es un cheque en blanco para hacer lo que se quiera» y una gran mayoría dice «no a la guerra» en Irak. Igual rechazo formuló Mercedes Sampietro. Su compañero de elenco Federico Luppi también pidió que se haga «realidad la consigna no a la guerra».
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