19 de febrero 2004 - 00:00
"El humor argentino necesita víctimas"
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Axel Kutchevasky
«Hay una cosa muy divertida en televisión y es tratar de entender al otro por la planilla del rating. Donde mucha gente ve al rating como un verdugo yo lo tomo como un desafío, trato de entender dónde la gente perdió interés, en qué parte de la película decidió no verla más». Es lógico que a Kutchevasky no lo desvele en estos días el rating, teniendo en cuenta que la versión local de «La niñera», con 25 puntos promedio, fue lo más visto de la televisión del verano hasta que «Los Roldán» la desplazó al segundo puesto. Tampoco inquieta al programador de cine de «Telefé» la medición de las películas, ya que le ganan diariamente a su competencia en «Canal 13».
Periodista: En los últimos años, «Telefé», históricamente «el canal de la familia», tuvo una tendencia a innovar en contenidos y estilos, a la inversa de «Canal 13», que se volvió más conservador de lo que ya era. ¿A qué lo atribuye?
Axel Kutchevasky: El buen momento que atraviesa un canal habilita al experimento, cuando se está bien, se arriesga más, porque si sale mal, no perjudica la totalidad. Pero si se está en la cuerda floja, la programación se vuelve más conservadora. En el caso de «La niñera», presenta un nivel de humor border y zarpado, pero no por lo sexual sino por las ideas. En el segundo capítulo se hacían chistes respecto de un geriátrico. Y en una Argentina con humor conservador, eso parecía inadmisible, pero se comprueba que son prejuicios.
P.: ¿Con qué otras cosas «no se debe» hacer chistes en televisión?
A.K.: Con la muerte, con la sexualidad de la gente mayor, con el tamaño del cuerpo de las personas, con la religión. Pero si tratamos esos temas sin que implique ofender, jugamos con el límite de lo que es socialmente aceptado.
P.: ¿Qué otros «preceptos» de la televisión se animaría a desmitificar?
A.K.: Por ejemplo, en el área de programación de cine también me plantearon prejuicios como que las películas con chinos o negros no funcionaban. Y el primer mes programé una con Denzel Washington y otra con Jackie Chan. Hay preconceptos de la gente que programa y no del público, que es mucho menos conservador, en ciertas franjas horarias, de lo que creemos. Otro mito es que las películas de vaqueros no funcionan en el aire pero nosotros hemos puesto varias y midieron bien. Aunque no le podés poner a un chico de siete años una película de época, cuando « Canal 13» emita «Gladiador» o «El señor de los anillos», que es de época, medirá muy bien.
P.: ¿Qué estrenos cinematográficos tendrá «Telefé»?
A.K.: «Quince minutos»; «La playa»; «El club de la pelea»; «Misión imposible 2», «Reglas de combate», «Godzilla 2000»; «Hombre bicentenario». Atrás de cada película que la gente ve hay negociaciones de meses y años.
P.: ¿Por qué siempre mide más el cine que los programas locales?. «Telefé» le gana con películas sistemáticamente a «Canal 13» y «Canal 9» supera con su cine a «América»...
A.K.: Tiene que ver con un trabajo que viene hace tiempo y se trata de convencer al público de que venga a nuestra pantalla a ver cine, en lugar del cable.
P.: ¿Qué opinan los fanáticos de «The nanny» de la versión local?
A.K.: El que es muy fan siempre va a encontrar fallas. Cuando fui al estreno de «El señor de los anillos», se quejaban de que tal o cual personaje no estaba. Contra ese fanatismo no se puede pelear nunca porque el fanático en ese punto es la gata Flora. No va a ver nada salvo el original, no puedo hacer nada con el fanático que llega a su casa después de trabajar y se viste de Fran Fine. Los fanáticos en algunos foros de Internet nos han matado. Otros creen que la adaptación de una sit-com es una heregía, como si estuviéramos haciendo «Cristo desnudo, el musical»
P.: Volviendo al humor, ¿cómo adaptan los chistes norteamericanos?
A.K.: Los norteamericanos tienen un humor que nace de situaciones de la vida diaria. Por ejemplo, en «Seinfeld» hay todo un capítulo dedicado a cómo una chica no puede conseguir el anticonceptivo « esponjita». En «Friends» dedican un episodio completo a Rose, que no se anima a probar la leche materna con la que tiene que llenar la mamadera de su bebé. En «La niñera» hay todo un capítulo donde el disparador es el grano que le sale a Maggie, la hija mayor. Ese humor en Argentina no existe. El humor argentino siempre necesita una víctima y jugamos con eso, buscamos víctimas rotativas.Además, logramos adaptar ese tipo de humor «cotidiano», atípico para nosotros, pero que gustó.
P.: ¿No cree que exageran la inclusión de referencias argentinas y que eso enfatiza más su carácter de adaptación?
A.K.: Es que nombrar famosos es un un recurso poco explorado acá. Hay programas como «Videomatch» que hacen chistes todo el tiempo pero sobre el contexto político. En la ficción argentina el único que hacía alusión a lo local «no político» era Hugo Moser. Creo que no se suele hacer porque hay mucho temor a ver si Pepito Cibrián o quien fuera se molesta porque dicen su nombre.
P.: Hay elemenos que no resultan muy creíbles porque surgen de una traspolación directa de la realidad neoyorquina a la porteña...
A.K.: Es que nosotros no vamos a la búsqueda de lo realista. «La niñera» es Cenicienta y funciona en el universo del vodevil donde el 90 por ciento de las cosas, obviamente no pasan en la vida real. Jamás nos planteamos que «La niñera» estuviera insertada en el mundo real. Sólo buscamos que sea verosímil dentro de su género, eso que genera que le creamos a los peces que hablan en «Buscando a Nemo». Respecto de «una niñera judía de Lanús», uno de mis mejores amigos que hizo toda la secundaria conmigo, Pablito Cohn, es judío y vivió siempre en Lanús.
P.: ¿Cuesta conseguir actores invitados dada la escasa participación que tienen en un capítulo de media hora? ¿Fue por eso que trajeron a Marley?
A.K.: Al contrario. Tuvimos mucha suerte porque los actores que vinieron, se prendieron.Arturo Bonín hizo de « Alfredo Balcón» y Henny Trailes estuvo muy bien. Nos interesa tener comediantes que vimos en nuestra infancia, como Henny en «Comicolor» o Guido Gorgatti.
P.: ¿Planean adaptar más programas así de Sony? ¿O bien otros formatos?
A.K.: Lo que pasa es que las sit-com tienen públicos muy objetivos con lo cual, primero se piensa en qué horario se quiere emitir el programa y después se piensa qué sit-com se puede adaptar. «La niñera» no va al público ni de «Friends» ni de «Mad about you». Lo que tiene «La niñera» es que es la más masiva, presenta nivel de humor para chicos, que es físico; para adolescentes, que es más sexual y otro adulto, cerebral que tiene que ver con referencias a la realidad y lo social.
Entrevista de Carolina Liponetzky




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