16 de septiembre 1999 - 00:00

"EL MISMO AMOR, LA MISMA LLUVIA"

E l espíritu tanguero está presente en el nuevo film de Juan José Campanella. También otras cosas: por ejemplo, la descripción de una pareja que no siempre está en sintonía: ella tiene mucha energía y claridad, él tiene problemas para aceptar, o hacer, lo que le conviene. Sólo que esta vez no se trata de dos estafadores, como en «Ni el tiro del final», sino de dos personas que quieren hablarse con franqueza, sinceramente.Y que se aman, pero se desencuentran, a lo largo de veinte años.
Se trata de los últimos veinte años de nuestro país, algo que, lógicamente, incide bastante pero que aquí, por suerte, nunca pasa de telón de fondo y no impone mayores discursos. La película funciona, en primer término, como una come-dia romántica: chico conoce chica, la pierde, etcétera. Sólo que en este caso ya no son tan chicos y, para reencontrarla, el tipo también debe reencontrarse a sí mismo. Y, como él, también otros deben reencontrarse, sincerarse consigo mismos.
No hay héroes ni villanos, sólo gente común o, mejor dicho, con pequeños heroísmos y villanías pequeñas (casi siempre por omisión o estupidez, pero lo mismo duelen). La gente habla un montón -bueno, son argentinos-, pero por suerte nunca aparecen justificaciones o explicaciones declamatorias de ningún tipo.
En cambio, fluyen buenos diálogos, creíbles, reconocibles, nada pesados, que los intérpretes aprovechan debidamente, empezando por
Soledad Villamil y Ricardo Darín (las damas primero).

Inventiva

Una feliz inventiva para enlazar las escenas, o rellenarlas, e incluso para sintetizarlas, algún saludito a «Pescador de ilusiones», otro, más feliz, a los cineastas amateurs y teatristas de los ochenta y una música de Emilio Kauderer, tan hermosa como la lluvia, contribuyen al logro general. No llega a emocionar, pero se aplaude.
Habitualmente la gente hace una o varias películas en su país y recién después filma en Norteamérica. Juan José Campanella primero filmó en Norteamérica (el pluripremiado «The Boy Who Cried Bitch», varios trabajos galardonados para HBO, etc.) y recién ahora hizo su primera película en el país.
Antes de ir a Norteamérica, estudió aquí con
José Martínez Suárez e hizo teatro y cine amateurs. Y antes de volver realizó una coproducción con la Argentina, «Love Walked In», con Deanis Leary, Terence Stamp y Aitana Sánchez-Gijón, sobre la novela de J.P. Feinmann «Ni el tiro del final».

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