24 de agosto 2006 - 00:00

El star system en crisis: Paramount despidió a Cruise

Tom Cruise con su última esposa, Katie Holmes. El actor erosionó su imagen pública, y suspelículas dieron menos dólares. Paramount lo despidió tras 14 años, mientras Hollywoodadvierte que sus mayores éxitos no se los dan las estrellas habituales.
Tom Cruise con su última esposa, Katie Holmes. El actor erosionó su imagen pública, y sus películas dieron menos dólares. Paramount lo despidió tras 14 años, mientras Hollywood advierte que sus mayores éxitos no se los dan las estrellas habituales.
Los Angeles (EFE, Reuters y Especial) - «Creemos que alguien que se suicida artísticamente, y que le representa pérdidas al estudio, no puede seguir permaneciendo en él». Con esta definición al diario «The Wall Street Journal», el presidente de Paramount Pictures, Summer Redstone, graficó la decisión del gigante de Hollywood de despedir a Tom Cruise tras una relación contractual de 14 años.

La noticia sacudió ayer a Hollywood: no sólo por Cruise en particular, sino por las sombras que arroja sobre el star system contemporáneo. Como señaló el analista Gitesh Pandya, de BoxOfficeGuru, «Hollywood ha descubierto que sus estrenos más taquilleros de los últimos años no son los que protagonizan sus mayores estrellas». Ya no hay inmunidad de fama para nadie.

Si bien el despido fue explícitamente relacionado con el comportamiento reciente de Cruise, tanto su defensa de la cienciología como sus desmesurados despliegues amorosos, sus agresiones a la prensa, y la publicidad inusual del alumbramiento de su hija con Katie Holmes (el actor declaró que se había comido la placenta), los analistas de la industria señalaron que la última razón valedera fue la cada vez más baja rentabilidad de los films de la estrella de «Misión imposible». Aunque, en verdad, los dos factores pueden estar relacionados: la pésima imagen que venía teniendo Cruise habría provocado que el público se hartara un poco de él, y consecuentemente que no concurriera a ver sus películas en la cantidad de antaño.

«Por mucho que lo queremosa nivel personal, sería erróneo renovar el contrato», indicó Redstone en la entrevista divulgada al resto de los medios. «Su conducta reciente no es aceptable para Paramount», subrayó. Cruise, de 44 años, es considerado una de las mayores estrellas de Hollywood aunque sus últimos estrenos no han contado con la fuerza que se esperaba de ellos.

Sus lazos con los estudios Paramount han tenido como fruto films populares como la saga de «Misión imposible», «Top Gun», «Días de trueno», «La guerra de los mundos» o « Colateral», entre otros. Hasta este año, y durante la última década, todos sus estrenos menos uno superaron los 200 millones de dólares en la taquilla mundial, una marca en la cartelera que lo situó este año al frente de la lista de los más poderosos en Hollywood de la revista Forbes. Su carrera no le reportó hasta ahora Oscar alguno, aunque continuabasiendo una de las estrellas mejor pagas de Hollywood.

Sin embargo, esa estrella empezó a declinar. Una encuesta del periódico «USA Today», elaborada en mayo de este año, mostró que Cruise había perdido un 35 por ciento de popularidad por culpa de su comportamiento público. Este bajón en su popularidad se dejó sentir en su último estreno, «Misión imposible III», cuya recaudación de 133 millones de dólares está muy por debajo de lo que se esperaba de un gran estreno veraniego con un presupuesto de 150 millones de dólares. Según los analistas, la cifra está entre unos 100 a 150 millones de dólares por debajo de lo esperado.

El actor, divorciado en dos ocasiones y discreto hasta ahora en lo referente a su vida privada, se convirtió en motivo de bromas tras confesar su amor por Katie Holmes, con quien se estuvo revolcando en un sofá en el programa de televisión de Oprah Winfrey.

Además, su obsesivo proselitismo de la cienciología y sus críticas en público a Brooke Shields por necesitar ayuda psicológica al sentirse afectada por una depresión tras el parto no le gustaron a la gente. El final del acuerdo entre Paramount y la compañía de producción Wagner/Cruise era esperado en los círculos de Hollywood donde ya existían rumores que hablaban de que Redstone había anticipado sus planes de despido.

Paula Wagner, socia de la firma de Cruise, atacó a Redstone en «Variety». Dijo que su decisión era «indigna y escasamente profesional». Agregó que en los últimos seis años, su empresa aportó 32% de las ganancias globales de Paramount. Según ella, hace una semana y media que Cruise/Wagner había decidido establecerse como compañía independiente tras fracasar sus negociaciones con Paramount. Según declaró, la firma cuenta ya con una línea de crédito independiente, aunque no dio más detalles sobre los próximos trabajos de Cruise.

Sin embargo, Cruise no es la única estrella que siente las iras de Hollywood. Mientras Paramount lo despide, otra figura de la industria, Mel Gibson, recibe abiertas amenazas de algunos de los principales jefes de estudio por su comportamiento racista y machista cuando fue detenido por conducir ebrio, y tener expresiones antisemitas. Jim Carrey, el primer actor que cruzó la barrera de los 20 millones de dólares por película, también vio estos días cancelados sus dos próximos proyectos ante el fracaso de sus últimos estrenos.

Hollywood se encuentra en una etapa de transformación en la que busca ampliar su margen de ganancias, como lo mostró el anuncio de Disney de suprimir un quinto de los puestos de trabajo en su estudio en julio, Paramount, que acaba de adquirir DreamWorks, no puede darse el lujo de perder dinero con Cruise. Hasta allí, todos entendieron eso. Lo que no quedaba claro es la virulencia con la que se deshicieron de él. «Bastaba con no renovarle el contrato», dijo Pandya. «Lo inaudito son las declaraciones tan violentas contra él. No tienen antecedentes».

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