10 de mayo 2006 - 00:00

El titular del FMI en sus ratos libres hace de Alfonso VII

El titular del FMI en sus ratos libres hace de Alfonso VII
El ex vicepresidente del Gobierno español Rodrigo Rato abandonó la noche del martes sus hábitos de director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) para convertirse en un rey mujeriego en un teatro hispánico de Washington y recaudar fondos para completar la renovación de ese escenario.

"Ay mi gentil Magdalena, esclavo llámame". Con versos como estos, Rato protagonizó el papel del rey Alfonso VII en "La venganza de Don Mendo", una parodia de una tragedia clásica del español Pedro Muñoz Seca, estrenada en 1918 en Madrid y representada en la noche del martes en el Teatro Gala ante 300 personas.

"Yo no sé si en el pecho tengo dardo o corazón", se interrogó el monarca interpretado por "de Rato", como lo llaman oficialmente en el FMI, un personaje de seductor que entró en escena en los dos últimos actos de la obra y dijo "sentirse confuso (...) por engañar a su mujer" la reina.

En lugar de prestar dinero bajo estrictas y severas condiciones como director del Fondo, Rato aportó esta vez su contribución como estrella inivitada en una representación organizada con el fin de ayudar al teatro a conseguir un millón de dólares para renovar la cúpula del edificio.

El director del FMI se sumó a un elenco integrado por diplomáticos, como el consejero político de la embajada de España Juan José Buitrago, o funcionarios internacionales como Manuel Labrado e Ignacio Estévez, respectivamente gerente de Recursos Humanos y ombudsman del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El público, que ovacionó en pie a los actores y les lanzó rozas, también estaba constituido por numerosos colegas, amigos e incluso superiores de algunos de los actores, como el embajador de España Carlos Westendorp o el ex portavoz del FMI, Tom Dawson.

Dirigida por Victoria Peña, esposa de Buitrago que actuó como Magdalena, la obra tuvo sus momentos de improvisación como cuando Don Pero, interpretado por el diplomático español Juan Chozas, espetó al rey "como no aguanto más Rato, me mato", antes de clavarse la espada en el pecho.

El propio Rato, que llevaba puesta la corona correspondiente a su rango de monarca, se animó a esbozar un gesto de torero, al retar al Duque de Toro, cuya mujer Magdalena estaba cortejando.

"¡Qué viva el teatro en español en Washington", proclamó Victoria Peña tras concluir esta primera representación (la segunda y última se celebrará el próximo martes) y antes de convidar al público a compartir unos vinos, unas tapas y copas de cava con los actores.

Tras dejar su traje de rey, Rato no tardó en recuperar el papel diario del director del FMI, sobre todo al ser interrogado por los periodistas sobre su actuación y una eventual carrera de actor.

El director del FMI se negó incluso a confirmar si acababa de estrenarse como actor en un teatro, pero no descartó la idea de hacer una 'gira' por Estados Unidos con la obra, con la condición de llevarla a ciudades donde los actores no sean tan conocidos.

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