La muestra de Mimmo Paladino que exhibe el Recoleta desmiente
a algunos gurúes del arte actual que definen a la obra
gráfica como una disciplina menor.
Con el patrocinio de la Embajada de Italia y el Instituto Italiano de Cultura se exhibe en el Centro Cultural Recoleta «Obra Gráfica» del artista italiano Mimmo Paladino.
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Nacido en Paduli en 1948, para este paradigmático integrante de la Transvanguardia Italiana no existe una jerarquía de lenguajes estéticos ya que es capaz de abordar con gran solvencia todas las disciplinas. Dibujante, pintor, escultor, escenógrafo, autor de célebres instalaciones, entre ellas, «Montaña de Sal» (1995), «Los Durmientes» (1998) para la que Brian Eno compusiera la música, ostenta una vastísima trayectoria que incluye participaciones en Bienales como la de Venecia, Documenta de Kassel, muestras colectivas e individuales en los más prestigiosos museos y galerías del mundo. Asimismo es Miembro Honorario de la Royal Academy de Londres y es el primer artista contemporáneo italiano que expuso en China en 1994.
Enzo Di Martino, curador de la muestra, autor del catálogo general de su obra gráfica (Opera Grafica 1974-2001), señaló en la presentación que «contrariamente a las opiniones de ciertos gurúes del arte actual que califican a la obra gráfica como arte menor, Mimmo Paladino junto al estadounidense Jim Dine y el alemán Georges Baselitz, están considerados como los más grandes xilógrafos, es decir, tres grandes artistas que recurren a uno de los lenguajes más antiguos».
La lectura de la obra de Mimmo Paladino lleva al contemplador a asociaciones del pasado de la historia del arte, está cargada de referencias dramáticas de culturas africanas, medievales, un mundo arcaico, ritual, místico, de hermética simbología. Obras en general de gran formato entre las que destacamos «Escudos» (1999), la serie «Continentes» (1995/6), en la que conjuga diversas técnicas que la enriquecen. Otra obra notable es «Shofar» (1992), serigrafía, aguafuerte, carborundum,-dorado a la hoja, que ejerce-una especial seducción. En «Cartas Sicilianas» (1998) utiliza como fondo papel hecho a mano, formas de cabeza, mano, flor, sobre las que pega grabados de color impresos en papel a la tinta china. Una muestra que provoca placer tanto a nivel mental como a flor de piel.
Clausura el 11 de mayo. Posteriormente será exhibida en Brasilia, Río de Janeiro y Lima.
*En 2006, Olga Autunno ganó el Premio Adquisición en la disciplina Grabado «Fundación Alberto Trabucco» otorgado por la Academia Nacional de Bellas Artes. Hasta entonces no conocíamos su obra dado que, además de haber vivido en España durante más de un lustro y como lo señala el crítico Jorge Taverna Irigoyen, «se trata de un trabajo silente, ahondado, ejercido en rigurosos gestos».
En la Salas 1 y 2 del Centro Cultural Recoleta, apropiadas para el recorrido además de un cuidado montaje, las obras revelan a una artista consustanciada con el grabado, ejercido con respeto por la técnica y con una mirada contemporánea en el sentido que debe tener como búsqueda incesante.
La muestra se titula «Rastros-Marcas-Huellas», técnicasmixtas, técnica litográfica intervenida, papel perforado y una instalación con obra digital. En todas las obras, de gran rigor formal, más allá del trabajo corporal implícito, Autunno deja sus huellas digitales quizás como una reafirmación de su propio ser y se elevan a manera de columnas o en estructuras horizontales siempre fragmentadas. A su vez, en algún punto, están atravesadas por un corte que revela escrituras, también fragmentos de los pensamientos de la artista que como en «Memoria I» o «In memorian» aparecen en círculo. Hay un elemento significativo, un cierre relámpago, recurso que actúa como disparador, ya sea para revelarlos, atravesarlos o encerrarlos.
Los tajos en el papel o en la tela no constituyen novedad a partir de Fontana, pero Autunno en «Marcas I y II» propone una combinación visual en negativo y positivo de gran densidad. La instalación compuesta por 130 esferas de diferentes tamaños con la huella digital ploteada en la que estos rastros, marcas, huellas ostentan una carga lúdica será donada al Hospital de Niños una vez finalizada la muestra, el 4 de mayo.
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