21 de junio 2006 - 00:00

Estupendo programa del Ballet Contemporáneo

«Detrás de las cosas» de Alejandro Cervera, uno de losdos estrenos del siempre excelente Ballet Contemporáneodel San Martín, que dirige Mauricio Wainrot.
«Detrás de las cosas» de Alejandro Cervera, uno de los dos estrenos del siempre excelente Ballet Contemporáneo del San Martín, que dirige Mauricio Wainrot.
Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín. Dir. Art.: M. Wainrot. Prog.: « Gilles» (Wiggers-Gilles) , «Indiferencia divina» (Cammertoni-Burguener) y «Detrás de las cosas» (Cervera-Zypce). (Teatro Presidente Alvear.)

El nuevo programa del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín reunió dos estrenos y la reposición de «Gilles» del coreógrafo holandés Ton Wiggers, pensada para el estupendo conjunto «Introdans» y reestrenada por el grupo que dirige Mauricio Wainrot en 2002.

A partir del muy bello «Réquiem», de Jean Gilles, se organiza una breve secuencia abstracta, con acento en el lenguaje neoclásico, en la que cuatro parejas interactúan en un espacio signado por el claroscuro de la música que opone muerte y resurrección. «Gilles» es un vehículo ideal para mostrar la excelencia de los ocho artistas del Ballet Contemporáneo, al que Wainrot imprime una calidad y un rigor técnico de estatura internacional.

El cordobés Walter Cammertoni, formado en danza académica y contemporánea aquí y en el exterior, estrenó su «Indiferencia divina», un ballet sobre música electrónica y concreta de Yamil Burguener que ronda el tema de la soledad del hombre urbano. La propuesta es fundamentalmente musical, sin hilo argumental, aunque con frecuencia se alude al encierro y la libertad. Un diseño coreográfico de lenguaje contemporáneo planteado con mucha dinámica y originalidad, expuso el virtuosismo de veinte bailarines de la compañía. Las luces de Eli Sirlin y la escenografía y vestuario de Santiago Pérez conformaron un entorno plástico más que seductor para esta mirada escéptica a la convivencia humana.

En el otro estreno, puede hablarse de un quiebre en la estética de su autor, Alejandro Cervera, con respecto a trabajos anteriores. «Detrás de las cosas» plantea el proceso psicológico de un hombre en medio de presiones familiares que lo coartan. Un padre rígido y el universo femenino hogareño lo ponen ante la opción de seguir los mandatos familiares o asumir su vocación y hasta una elección sexual sin interferencias.

La obra de Cervera habla del amor, de lo atávico, de la soledad y del poder de decisión de un ser en conflicto con su entorno. Este universo dramático, autorreferencial e hipersensible, es complejo desde el punto de vista conceptual. Esto se evidencia en un trabajo coreográfico también azaroso, que reúne lo académico, lo musical del ballet tradicional y también la potencia de la danza moderna, con acento expresionista, intensificado por los grises de los elementos escénicos de Jorge Ferrari y la iluminación de Sirlin, que revela espacios y fragmentos espirituales y geográficos.

Sensible y de gran pulcritud técnico dramática fue la interpretación de Ernesto Chacón Oribe en el rol central, aunque todo el extenso reparto mostró la excelencia habitual del Ballet Contemporáneo.

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