Hasta el 15 de diciembre se exhibe en el Museo «Rosa Galisteo de Rodríguez» de Santa Fe, «Arte Argentino del Siglo XX», un conjunto de 60 pinturas y esculturas pertenecientes a los acervos del Museo de Artes Plásticas «Eduardo Sívori» y del Museo Provincial de Bellas Artes de Buenos Aires. La muestra proviene de Lima, Perú, donde estuvo expuesta durante más de un mes dando continuidad al programa de intercambio patrimonial comenzado en el año 2000 y forma parte del proyecto de extensión cultural que la Cancillería Argentina ha instrumentado para que las muestras de carácter internacional puedan ser apreciadas en las provincias argentinas.
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Las obras seleccionadas por los curadores María Isabel de Larrañaga y Alberto Petrina, cubren un vasto período que abarca desde la década del '20 a la del '80 y si bien los ismos son hoy vistos desde otra óptica, debe recurrirse a ellos por razones didácticas. El recorrido se inicia con obras del escultor Agustín Riganelli y el pintor Benito Quinquela Martín que formaron parte en 1914 del Salón de los Rechazados por el jurado del certamen oficial.
«Paisaje de Ischilín» (1924), de Fernando Fader, quien desarrolla en Córdoba la obra que lo consagra como el gran maestro del paisaje argentino, constituye el gran ejemplo del Impresionismo, acompañado por «Alba» (1923) de Atilio Malinverno. Del tucumano Valentín Thibon de Libian, un representante del postimpresionismo, muy influido por Degas y Toulose Lautrec, se exhibe «Escena de Circo» (1927). Rogelio Yrurtia, Alberto Lagos, Agustín Riganelli y Alfredo Bigatti conforman el grupo de escultores deudores de la tradición clásica grecorromana, de los maestros franceses, hasta llegar a Pablo Curatella Manes, Líbero Badii y Alicia Penalba que, aunque formados en la tradición, anuncian y logran cambios fundamentales en esta disciplina.
Convencidos de la necesidad de abandonar la «anécdota» que caracterizaba a la pintura argentina, Emilio Petorutti -ya calificado en 1923 como vanguardista por el crítico de la revista «Der Sturm»- y Xul Solar, cuyo universo pictórico se nutre de la metafísica, la música, la astrología, regresan a Buenos Aires desde Europa en 1924, año que establece un antes y después en nuestra pintura. «Señorita con Abanico Verde» (1924) y «Palacios en Bria» (1932), son ejemplos de ambos vanguardistas.
El Grupo de París formado, entre otros, por Héctor Basaldúa, Horacio Butler, Raquel Forner, así como Juan del Prete, pionero de la abstracción, hacen su irrupción con gran fuerza en la década del 30. Antonio Berni, muy influenciado por Siqueiros, se vuelca a un realismo de carácter social y monumental junto a Spilimbergo, Castagnino, Urruchúa, Colmeiro. El barrio porteño de La Boca y sus particularidades étnicas serán la base de una escuela en la que sobresalen Quinquela Martín, Lacámera, Daneri, Cúnsolo, Diomede, Tiglio, Victorica. En este panorama, bastante exhaustivo, también se muestra la vanguardia del '45 a través de los movimientos Arte Concreto Invención, Arte Madí y el Perceptismo, las nuevas tendencias de los '50 nucleadas por el crítico Aldo Pellegrini.
Años 60. Década fundamental en la que se inaugura la sede del Museo de Arte Moderno en el Teatro San Martín, obra anticipatoria entre nosotros de la arquitectura del International Style, la aparición del Arte Generativo, la creación del Instituto Di Tella, centro de gran efervescencia y de avanzada. No están ausentes otras propuestas de la década con sesgo americanista así como los impulsores del Informalismo, exceptuándose imágenes del importante movimiento neofigurativo, Noé, Deira, Macció de la Vega, por carecer ambas instituciones de obras correspondientes, una omisión que debería ser reconsiderada.
•Tradición
Los años '70 en los que surge el CAYC con su Arte de Sistemas y el Grupo de los Trece, así como en los '80 se registra, entre otras, una corriente que volverá su mirada a la tradición nacional y americana muy alejada de todo folklorismo, representada por artistas como Bonevardi, Paternosto, Puente, Hlito Nigro, Dompé que abrevaron en el Universalismo Constructivo del uruguayo Torres García. «Arte Argentino del Siglo XX» es una muestra de gran valor visual e informativo en la que están presentes grandes artistas representativos de diversas corrientes, que forman parte de nuestra historia del arte, de aquellos que creían en las utopías y de aquellos que no han sido contaminados por un arte despiadado, como califica Paul Virilio al arte de fines del XX y comienzos del XXI.
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