Dudas y relativas e xpectativas trajo el anuncio de los títulos que competirán en el próximo festival marplatense de cine. Las dudas, por la falta de grandes nombres, lo que es natural: antes, quien no había podido llegar a San Sebastián o Montreal, trataba de salvar el año con Mar del Plata en noviembre. Pero cuando el festival se corrió a marzo (porque los radicales no lograban organizarlo a tiempo), quedó entre Berlín y Cannes. Y, lógicamente, los productores se juegan primero por cualquiera de los dos grandes. A nosotros nos llega el resto.
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Igualmente, hasta el 2002 se inscribieron varios nombres de prestigio mundial, como István Szabó y Peter Bogdanovich. Este año, las expectativas en ese sentido son más modestas, y se reducen a celebrar el regreso de dos autores que ya han competido (y ganado varios premios) en ediciones anteriores: el argentino Alejandro Agresti, y el finlandés Matti Ijäs.
Tras la decepcionante «Una noche con Sabrina Love», el ex-rebelde Agresti (que en 1996 compitió con «Buenos Aires viceversa») trae su demorada y semibiográfica «Valentín». En tanto, Ijäs, que encantó a todo el festival 2000 con la agridulce «A ciegas» (una historia de niños tras la Segunda Guerra) trae «El rincón blue», que se anticipa de un tono similar. Sería bueno que, de rebote, el distribuidor argentino de «A ciegas» se decida a estrenarla de una vez por todas.
Otros competidores de interés son los argentinos Damián Szifrom, el de «Simuladores», con su opera prima «El fondo del mar», el más intelectual Hugo Santiago («El lobo de la Costa Oeste», coproducción franco-luso-nacional de 132 minutos), y los israelíes David Ofek & Josef Madmony («Ha-Mangalisti m», rebautizada «The Barbecue People», que viene de arrasar con casi todos los premios de la Academia Israelí de Cine).
Como relativamente tapa-dos, se acercan el brasileño Domingos de Oliveira («Separacoes»), el iraní Ebrahim Hatamikia («Baja altura»), el canadiense Daniel McIvor («Pasado perfecto»), el norteamericano David Green («Todas las chicas de veras») y el mexicano Fernando Sariñana
(«Amarte duele»). Predomina, en esos y otros títulos de auto-res aún más tapados, el tema romántico. Mucha comedia, o comedia dramática, sentimental. Eso también propicia otro tipo de expectativas, para la salida del cine.
• Otros títulos
A ofrecerse fuera de concur-so, resaltan el drama «Cidade de Deus», de Fernando Meirelles (historia del narcotráfico en las favelas cariocas), que abre el festival, y el polémico «Bowling for Colombine», de Michael Moore, sobre la obsesión de los norteamericanos por tener armas en su casa, que compite por el Oscar al mejor documental. A propósito: Mar del Plata siempre mostró una buena cantidad de candidatos extranjeros al Oscar. Muchas veces, era la única posibilidad de conocerlos en Argentina. Es dudoso, sin embargo, que esta buena costumbre se mantenga. Figuran, en cambio, «Punch Drunk Love» y «Assassination Tango», respectivos aportes de Thomas «Magnolia» Anderson y Robert Duvall, y el documental del catalán Ventura Pons «El gran gato», sobre el músico argentino Gato Pérez, que se verá en la sección Al Aire Libre, es decir, en la playa a la orilla del mar. Dicho sea de paso, esta sección se inició hace dos años, con el bellísimo, emocionante y divertido «Proyecto Turandot», registro de cómo Zhang Yimou montó por primera vez una ópera italiana en Pekín. Esta obra, de los mismos autores del recordado «De Mao a Mozart» ( Isaac Stern en China), fue de lo mejor que se ha visto en Mar del Plata, tuvo enorme respaldo público, y sin embargo nunca tuvo distribuidor en Argentina, y se pasó una sola vez en cable. Lo que confirma ciertas dudas acerca del alcance de los festivales.
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