(02/01/02) «El diario de la princesa» (The Princess Diaries», EE.UU., 2001, habl. en inglés). Dir.: G. Marshall. Int.: J. An-A. Hathaway, H. Elizondo, H. Matadrews, M. Moore, C. Goodall, R. Schwartz-S/R. razzo, man.
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Hace unos años Garry Marshall logró convertir en superestrella a una poco conocida Julia Roberts con «Mujer Bonita», la transformación de una chica de la calle en sofisticada dama sexy. Difícilmente consiga algo parecido al transformar a la adolescente torpe Anne Hathaway en la elegante princesa del pequeño pero orgulloso reino de Genovia.
La protagonista es el patito feo de una escuela secundaria de San Francisco, niña rebelde que vive con su madre artista pop en una estación de bomberos reciclada y que sueña con lograr hacer andar un Mustang descapotable. Pero, todo cambia de golpe con la aparición de su abuela (Julie Andres) anoticiándola de que debe asimilar su condición de heredera del trono de Genovia. A partir de ahí, recibe un tratamiento de belleza al mejor estilo de «Fashion emergency», comienza a andar de aquí para allá en limusina y se vuelve la chica más popular del colegio, olvidando a sus verdaderos afectos. Este último detalle ocurre sólo momentáneamente, ya que la teenager de sangre azul sabe estar a la altura de las circunstancias, entregándolo todo por Genovia, que en un plano final parece una mala versión de Eurodisney.
El que no está a la altura es el director, que desaprovechando las posibilidades minimalistas de la historia, y a pesar del buen elenco, nunca logra darle el ritmo que necesita una comedia para adolescentes: hasta algunos buenos gags se pierden en el montaje flojo y los diálogos que sobran en casi todas las escenas. Lo mejor es la etapa de de transformación y educación sobre buenos modales de la princesa, y una cena protocolar con algunos chistes robados de viejas películas con Peter Sellers. Justamente recordando el origen de un par de chistes de «El Diario de la Princesa» y viendo a la siempre talentosa Julie Andrews, el espectador podría preguntar qué hubiera hecho Blake Edwards con este material. Sin duda, algo mucho mejor.
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