Los Angeles (Reuters y ASN) - «El señor Sinclair cree que Dios le ordenó que rece con Mel Gibson», dijo ayer al jurado la fiscal de distrito Debra Archuleta, al inicio del juicio que se le sigue a Zack Sinclair, un desequilibrado mental que acosó al director de «La Pasión de Cristo» y que llegó hasta infiltrarse en su casa. Gibson deberá testificar el jueves.
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En julio del año pasado Sinclair, de 34 años, comenzó a escribir cartas a Gibson diciéndole que Dios le había encomendado la misión de orar por él. Sinclair, que según la fiscalía tiene un historial de enfermedad mental y casos anteriores de acecho en Idaho, ha sido acusado por acosar a Gibson. El acusado está desempeñándose como su propio abogado defensor, y dijo en una declaración inicial que no iba a entrevistar a testigos porque el peso de las pruebas sería tal que la fiscalía no tendría éxito.
Próximamente, en los Estados Unidos se reestrenará la conflictiva biografía cinematográfica de Cristo aunque con sus partes más violentas suprimidas. Se espera llegar con eso a un gran sector de público que se abstuvo de verla por esos momentos.
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