Actuación de El Arranque: C. Ferrero y J.R. Boero (bandoneones), R. Gallo y P.P. Pedroso ( violines), A. Rodríguez ( piano), I. Varchausky ( contrabajo), M. Vázquez (guitarra eléctrica) y A. Ardit (voz). (Club del Vino, viernes y sábados.)
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Con el tango reinstalado definitivamente en el gusto del público argentino y de muchos otros lugares del mundo, los caminos alrededor del género se han multiplicado. Ya no se trabaja solamente sobre el modelo piazzolleano tan en boga una o dos décadas atrás. Y mientras algunos experimentan con los recursos electrónicos -remixando o recreando a partir de las máquinas los títulos del pasado-, otros han preferido directamente instalarse con comodidad en la «Epoca de Oro», los años '40 y '50, cuando el tango gozaba de una enorme popularidad. En esta última línea se ubica la orquesta El Arranque, un septeto inspirado en «la típica» aunque con sólo dos violines y dos bandoneones y con el agregado de guitarra eléctrica. Se les podrán hacer cuestionamientos (por caso, llama la atención que jóvenes y talentosos músicos prefieran resignar la búsqueda de novedades y se conformen con sonar lo más parecido posible al estilo de sus mayores), pero hay que reconocerles profesionalismo, solidez orquestal, el buen trabajo de arreglos de Ramiro Gallo y Ariel Rodríguez, la coherencia estética, aún cuando excepcionalmente abordan temas propios, en estilo piazzolleano. Lo mejor de El Arranque, entonces, está en la posibilidad de escuchar, en vivo y con muy buenos resultados, un repertorio y una manera de interpretarlo que forman parte de la historia. Y hasta la imagen ( especialmente de su engominado cantor Ariel Ardit, que canta con un micrófono que imita, también, los de aquella épocacontribuye a reforzar la propuesta. En este ciclo de viernes y sábados en el Club del Vino, la orquesta está presentando el material de su más reciente álbum, «Orquesta El Arranque en vivo». Informate más
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