12 de abril 2006 - 00:00
"Hitler se compró por el estómago a los alemanes"
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El historiador
alemán Götz
Aly, que se ha
dedicado a
estudiar con
profundidad el
Holocausto y a
contestar las
tesis
«revisionistas»,
muestra en su
último libro
cómo Hitler
compró la
conciencia de
los alemanes.
P.: ¿Qué hacía su padre durante la guerra?
G.A.:Ah, ya veo hacia donde va... Bien, es ilustrativo, de verdad: como otros 10 millonesde alemanes, ingresó en 1937 en el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores. Tenía 25 años. Fue un ingreso tardío porque el partido nazi lo formaba gente jovencísima. La dictadura nazi fue una dictadura juvenil: el nazismo cargaba contra la vieja clase gobernante, considerada caduca.
P.: ¿Su padre fue nazi?
G.A.: Él dice que no. Se dejó llevar, como millones de alemanes. Si habla hoy con mi padre o con millones como él, le dirán que ellos eran resistentes dentro del sistema. Todos le dirán que hacían lo que podían para impedir que pasaran cosas más graves. Cuando mi padre se casó era soldado, y se casó sin uniforme: «Fue para distanciarme», arguye hoy...
P.: ¿Qué tal era la vida de un soldado hitleriano?
G.A.: ¡Se les pagaba muy bien! Sus familias estaban encantadas. Hitler compró el estómago de los alemanes, su complacencia, favoreciéndolos en su bienestar económico.
P.: ¿Un soborno masivo?
G.A.: Lo he estudiado a fondo: con Hitler, los alemanesvivieron muy bien. No pasaron hambre y gozaron de ventajas que les reportaron gran prosperidad económica.
P.: ¿Qué tipo de ventajas?
G.A.: El III Reich creó subvenciones por hijos, seguro de enfermedad gratuito para jubilados, beneficios fiscales para familias, condonaciones de deudas a los arios...
P.: ¿Y de dónde salía tanto dinero público?
G.A.: ¡Del expolio de los países ocupados! Altos funcionarios del Banco del Reich se desplazaban a esos países para organizar su saqueo. Las tropas alemanas se costeaban con las riquezas del país que ocupaban. Y los soldados enviaban a sus familias montones de paquetes - exentos de toda carga aduanera- de productos adquiridos a bajo precio a los conquistados...
P.: Entraba riqueza fácil...
G.A.: No es que Hitler fueseun genio de la economía: es que rapiñó media Europa... ¡y también a 5 por ciento de su propia población, es decir, a los judíos alemanes!
P.: No se limitó a exterminarlos...
G.A.: Primero los expolió. ¡El provecho económico espoleó el holocausto! Un dato: la expropiación de bienes de judíos en el año fiscal 1938-1939 ¡aportó a las arcas del Estado alemán unos ingresos adicionales de 9,5 por ciento!
P.: ¿Qué sabían los alemanes de estos abusos y crímenes?
G.A.: La información no circulaba como hoy..., y si oían algo tendían a pensar: «Si el Estado lo hace, correcto será».
P.: Entonces..., ¿tiene ese pueblo la dictadura que merece?
G.A.: Sí: una dictadura no se sostiene largo tiempo sin un consenso subyacente.
P.: No olvide la Gestapo, el terror...
G.A.: Prácticamente no necesitó aplicarse... hasta después de 1942, momentos en que ya podía verse que la guerra se perdía.
P.: ¿Nadie se opuso seriamente a Hitler?
G.A.: Sólo algunos círculos católicos, algún obispo... ¡ hasta que se puso a bendecir armas en la guerra contra la URSS! Y socialistas y comunistas se acomodaron a la situación...¡Les complacía el anticlericalismo de Hitler!
P.: ¿Y los obreros?
G.A.: Se incrementó su posibilidad de ascenso social, les creó seguridad social, los alivió de impuestos. Hitler hacía pagar a los ricos que, de todos modos, se forraban. Y, sobre todo: formuló una utopía de un mundo mejor que el alemán medio creyó.
P.: Si Hitler se hubiese ido a elecciones, ¿habría ganado?
G.A.: ¿Cómo saberlo...? En 1935, su popularidad estaba en su apogeo.Y quizá aún hubiese ganado hasta 1941. En 1942, ya no: el confort alemán declinaba...
P.: ¿Qué pasaría hoy si Alemania tuviese que devolver todo lo que Hitler saqueó?
G.A.: ¡El Estado alemán quebraría! Ya acabada la guerra, funcionarios de la Hacienda de la RDA y de la RFA (con Helmut Schmidt) quemaron las actas de aquellos expolios...
P.: ¿De cuánto dinero hablamos?
G.A.: A fecha de hoy supondría unos 230 miles de millones de euros. En Francia ¡ robaron el equivalente al PBI de un año! Y el patrimonio de los judíos alemanes adinerados equivalía a medio presupuesto anual de Alemania...
P.: La economía alemana ¿tiene una deuda con los nazis?
G.A.: Se podría decir que sí. Su aparato productivo moderno se hereda de la Alemania nazi. También Polonia: allí florecerá una industria en torno al campo de Auschwitz...
P.: Con una economía así, ¿por qué perdió Alemania la guerra?
G.A.: Por el ejército Rojo, por las tropas aliadas, por los partisanos... y gracias a Dios.
P.: ¿Cómo reaccionaron los alemanes ante su investigación económica?
G.A.: A mi generación le cuesta aceptar que los crímenes del nazismo se perpetraron desde el corazón de la sociedad alemana. Ellos escuchan la vida de sus padres y no ven muchos indicios que concuerden con mi relato. Pero, le hablé de mi padre, ¿no?


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