7 de mayo 2001 - 00:00

Hollywood, con las huelgas, busca trabajo en el porno

Larry Flynt.
Larry Flynt.
Los Angeles - (04/05/2001) Los técnicos de cine y algunos actores de reparto de Hollywood están cada vez más nerviosos sobre los efectos que puedan llegan a tener sobre sus carreras las inminentes huelgas, y muchos de ellos han recurrido, como medida extrema, a pedir trabajo en un rubro que aparentemente no sufrirá las consecuencias del paro: la industria pornográfica.

Según noticias provenientes de la prensa norteamericana, Jimmy Flynt II, sobrino de Larry (creador del imperio Hustler, a quien Milos Forman le consagró una película), quien a su vez es jefe de marketing de esa empresa, dijo que en los últimos días recibió al menos tres docenas de pedidos de trabajo de técnicos de Hollywood, en busca de empleo temporario.

«Profesionales muy calificados nos están bombardeando con currículums que nada tienen que ver con nuestro negocio», reveló Flynt. «La industria del sexo no ha sido afectada por los mercados. El sexo siempre vende». Hustler produce en la actualidad alrededor de seis películas pornográficas al mes, y emplea para ello, de manera free lance, a 120 técnicos entre fotógrafos y productores. Las remuneraciones, según Flynt, son muy inferiores a las que esos técnicos están habituados a percibir en el cine de Hollywood. Un productor, por ejemplo, puede ganar hasta 2.500 dólares por el rodaje de un film pornográfico, que se termina en no más de tres días, contra los entre 50.000 y 75.000 a los que puede llegar por una película estándar.

Otro magnate de los films XXX, Jeff Wozniak de «Sin City Entertainment», confirmó también que muchos trabajadores de Hollywood están buscando empleo en la industria pornográfica. Wozniak dijo haber recibido numerosos pedidos por parte de editores, un director de fotografía y «numerosos actores y actrices de reparto, aunque en principio pidieron que no les exija participación en escenas sexuales».

Sin embargo, ese tipo de límite no les permitiría por el momento demasiado campo de trabajo. «Sin City» estrena entre seis y ocho películas al mes, y entre ellas las de mayor presupuesto, con algún argumento mínimo que exija la participación de actores que «no entren en acción», no superan los 100.000 dólares de presupuesto. El resto son sólo un conjunto de escenas sexuales, con diálogo mínimo o sin él. «Lamentablemente, no producimos muchas películas que requieran la contratación de actores con carrera», reconoció Wozniak.

Las huelgas que amenazan el conjunto de la producción de Hollywood están encima: el martes venció el plazo impuesto por los guionistas, y en estos días continuaban algunos agónicos días de negociaciones ulteriores. El 30 de junio vence, por su parte, el plazo del sindicato de actores.

Dirigentes sindicales de la industria del cine, citados por «Los Angeles Times», dijeron desconocer que algunos de sus afiliados estuvieran emigrando hacia el «entretenimiento adulto». «De todas formas, no me molestaría», dijo por su parte
Norm Glasser, vocero de los electricistas de Hollywood. «Se hace lo que se puede».

La industria del porno, no sólo en el cine y el video sino también en los sitios de Internet, no ha sido rozada por la crisis económica ni por las huelgas. Por el contrario, es una de las más lucrativas y no está regulada por sindicatos. Quienes trabajan en ella tienen pleno empleo aunque los salarios siempre son más bajos que los que se pagan en promedio en Hollywood. En ella también se están refugiando no sólo técnicos y actores, sino también numerosos trabajadores de las «punto.com» serias, que no sobrevivieron a la crisis de la Red.
Bert Manzari, director ejecutivo de DHD Media en Santa Monica, dedicada al entretenimiento adulto, coincidió también en «Los Angeles Times» en el diagnóstico. «Ya son una legión los administradores, programadores e inclusive ejecutivos con experiencia en Internet que están pidiendo trabajo», dijo a ese diario.

Los sitios pagos de pornografía en Internet saltaron, entre 1997 y fines del año pasado, de 230 a 1.100. Los sitios que ofrecen material gratuito sostenido por sponsors pasaron en el mismo lapso de 22.000 a 280.300. La pornografía empezó a ser, inclusive, más aceptada entre la población de profesionales jóvenes. «Vendemos sexo en lugar de CD», opinaron algunos entre los recién llegados a la industria X. «No hay tanta diferencia.»

Internet

Una consultora americana citada por el diario reveló que, en el último año y cuatro meses, más de 75.500 trabajadores de Internet perdieron sus trabajos. Muchos de ellos, que no quieren abandonar su especialidad en el mundo tecnológico, fueron reabsorbidos por la industria del porno. Directivos de Playboy también han coincidido en lo mismo: dijeron que casi todos sus empleados técnicos habían trabajado antes en «punto.com» tradicionales.

Desde luego, hay una pequeña proporción de nuevos contratados que no soportan el ambiente ni las características de sus nuevos empleos. Lo reconoció un ejecutivo de otra firma X:
«Es así, algunos de los que empiezan se van enseguida, aunque no hayan conseguido otro puesto. O bien tienen conflicto con sus familias, o no lo soportan ellos. Acá se habla de fellatio, de sexo anal, de todas esas cosas. Qué se le va a hacer. Así es el trabajo nuestro».

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