26 de abril 2004 - 00:00
"Hoy hay autores mucho más profundos que en los '80"
-
Si no sabés qué ver en HBO Max, esta película de solo 85 minutos es la solución
-
La serie más perturbadora de Ryan Murphy que ya podés maratonear en Disney +
María José Gabin
Periodista: ¿Qué tomó de la novela de Aira?
María José Gabin: Fui muy fiel a su historia y me detuve en sus partes más jugosas. Soy una apasionada de la literatura y a Aira lo sigo desde hace tiempo. Es un autor que genera fans o detractores y a mí me encanta ese humor seco que tiene, que no se apoya en el chiste sino en lo delirante de una situación. Además con esta novela me sentí pasmosamente representada, casi literalmente, porque lo que él cuenta me podría haber pasado a mí.
P.: ¿Cómo es el argumento?
M.J.G.: Es una nena de seis años que vive en un pueblo y cuando va por primera vez a la ciudad, su padre la lleva a una heladería. Ella nunca comió helado y el padre le había hablado tanto que para ella el helado era un mito. Finalmente, cuando lo prueba le parece asqueroso, pero el padre insiste en que lo coma, porque a todo el mundo le gusta el helado. Después se dan cuenta de que está envenenado, ella va a parar al hospital y a partir de ahí se desencadenan una serie de tragedias.
P.: Aira logra hacer creíbles las situaciones más absurdas.
P.: Pero es el tipo de humor que usted hizo siempre...
M.J.G.: Porque me parece que, ya que estamos haciendo humor, resulta más atractivo aprovechar ese lenguaje que potencia la comunicación y que puede penetrar con más facilidad en la gente, para proponer una mirada diferente sobre el mundo.
P.: Hoy el término transgresión está bastante devaluado, pero el teatro de los '80 lo llevó a su máxima expresión.
M.J.G.: A mí nunca me pareció que lo más interesante pasaba por lo transgresor, sino en cómo nos apropiábamos de la escena y de la cultura teatral después de los años de plomo. Y también como arrasábamos con un teatro político o más ideológico. Lo transgresivo para mí tenía que ver con algo más coyuntural. De pronto, se abrió un armario y salieron todos a hacer cosas. Algo así como el destape español cuando murió Franco.
P.: Pero ustedes hacían cosas en el escenario que eran un escándalopara esos tiempos. ¿Eran conscientes de eso?
M.J.G.: Sí y nos daba mucho placer esa provocación. Nos metíamos con todo, desde los símbolos patrios hasta la Iglesia. Nos reíamos del sexo, de la muerte, de la vejez, de los hombres, de las mujeres maltratadas, de las parejas desavenidas, de las gemelas... Simplemente, tomábamos tipos sociales, no hacíamos un gran profundización intelectual sobre eso.A diferencia del teatro de ahora donde hay un despertar de autores muy potentes con un desarrollo intelectual más profundo. Nosotras buscábamos el impacto y que el público sintiera «esto es lo que pasa, lo que existe». Ahora estamos en otro momento y me alegro de que así sea.
Entrevista de Patricia Espinosa



Dejá tu comentario