«De Manaos a Buenos Aires». Actuación del German All Stars. Con W. Dauner (piano), K. Doldinger (saxo), W. Haffner (percusión), M. Schoof (trompeta) y E. Weber (bajo). Invitados: Quinteto Nuevo Tango: N. Marconi (bandoneón), G. Gandini (piano), F. Suárez Paz (violín), H. Console (contrabajo) y H. Malvicino (guitarra). (Teatro Colón, 29 de marzo).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Todo lo previo generaba dudas. Un quinteto alemán de jazz -un sexteto, en rigor, pero uno de sus integrantes no fue de la partida por problemas de salud-llegaría a Buenos Aires como parte de una gira muy extraña, que ya había pasado por dos ciudades de Brasil y Uruguay. El grupo había salido de viaje más con la intención de filmar una película, con fragmentos compartidos con músicos locales, que la de mostrarse musicalmente.
Integrado por artistas maduros (65 años de promedio, salvo el percusionista que tiene 39), no parecía lógico que sus miembros fueran prácticamente desconocidos por aquí. Según sus curriculums, todos tienen una sólida formación académica, han escrito música para cine, enseñan música en Alemania y han tocado con artistas de jazz y de rock.
Lamentablemente, el mal presentimiento se confirmó en la sala principal del teatro Colón, en un concierto auspiciado por la Embajada de Alemania y con la participación de un quinteto argentino de tango, de estilo piazzolleano y con grandes solistas.
• Pelota
El German All Stars presentó fundamentalmente temas propios. Y ni en las composiciones -salvo en «Hong Kong Fu» del pianista Wolfgang Dauner o «Last minute» del percusionista Wolfgang Haffner que mostraron algunas búsquedas tímbricas y armónicas- ni en la interpretación, el quinteto estuvo a la altura de la sala en la que actuaron.
Mostraron, en general, buena técnica. Pero el frío -que no debe confundirse con el estilo «cool»- y la falta de swing fueron una constante. Así, todo se hizo aburrido, monótono, sin gracia. Salvo por la insólita actitud de Dauner de patear una pelota de fútbol hacia la platea apenas terminado el primer tema. Ni siquiera el quinteto argentino de tango logró dar con el tono de la jornada. Con un repertorio que sólo incluyó «La muerte del ángel» y «Decarísimo», a ellos no les faltó swing, pero sí un poco más de ensayo, y los desajustes se hicieron notar. Todo se agravó más cuando se sumaron los alemanes y fueron diez para interpretar « Libertango», al punto que el pianista alemán luchó durante toda la pieza con su parte musical sin encontrar jamás el lugar en el que debía tocar. Penoso.
Dejá tu comentario