30 de agosto 2006 - 00:00

Interesante estudio sobre la crisis política actual

Carlos E. Viana «El escenario político sobreiluminado» (Bs.As., Círculo Militar, 2006, 254 págs.).

¿Por qué ha aumentado dramáticamente la crisis de las élites políticas en todo el mundo? Esta es la pregunta que devela Carlos Viana, asociándola con la instrumentación de la televisión por cable y satelital desde la década de los 80 y después por la presencia de internet, mostrando como los medios masivos de comunicación actúan sobre la sociedad. Sostiene Viana que los medios masivos han « sobreiluminado» al mundo político y de esta manera le ha dado un dimensión y una profundidad distinta.

La cadena de televisión «O Globo» determinó la caída de Collor de Melo en Brasil y lo mismo le ocurrió a Carlos Andrés Pérez en Venezuela. En Argentina fueron estrellas fugaces Bordón, Chacho Alvarez, Fernández Meijide y unos cuantos más.

La televisión, aunque sea oficial, muestra y eso provoca crisis como la de la caída del Muro de Berlín y de la Cortina de Hierro. Al mismo tiempo internet rompe con los oligopolios de los megamedios y hace de cualquier internauta un potencial periodista. Esto también pone en crisis a los partidos políticos, al Estado-nación y a las ideologías. Pero sería superficial atribuir únicamente a estas innovaciones mediáticas los cambios acelerados y angustiantes que tienen las sociedades modernas. Existe un motivo cultural más profundo.

El autor cita a José Ortega y Gasset «toda cosa visible parece simple máscara aparente de una fuerza latente que está constantemente produciendo».

Desde el Renacimiento hasta la modernidad se ha visto al mundo con una visión prespectivista, tridimensional, que supo superar el trasfondo plano del medievo, pero ahora Stephen Hawking opera con catorce dimensiones, es decir que las clasificaciones lineales de extrema derecha, centro, extrema izquierda se han vuelto obsoletas e inútiles. La nueva visión que se está imponiendo es multidimencional. Esa «fuerza latente» es la que evoluciona impulsando una revolución cultural mundial, que equívocamente se llama globalización.

Viana va intercalando de forma constante, además de ejemplos históricos, literarios y filosóficos, el estímulo de interrogantes que llevan al lector a una permanente reflexión acerca del mundo actual.

C.M.A.

Dejá tu comentario

Te puede interesar