4 de enero 2002 - 00:00

La Berlinale 2002 será más localista

Cate Blanchett
Cate Blanchett
(04/01/02) Berlín (Reuters y ASN) - El Festival de Berlín 2002 cambiará totalmente el rumbo de los últimos años, a juzgar por las palabras de su nuevo director. Dieter Kosslick dijo que no tendrá vergüenza en usar el evento para mostrar las películas alemanas, que fueron perdiendo espacio en favor de otras cinematografías (especialmente la norteamericana) durante la gestión del anterior director del festival, Moritz de Hadeln.

De Hadeln
enfrentó las críticas de la industria fílmica local durante su mandato de 22 años, por no hacer lo suficiente para promoverla y tuvo que dejar el cargo el año pasado después de una disputa con el gobierno alemán, uno de los principales patrocinadores del festival.

A un mes del inicio de la Berlinale 2002 - se celebra entre el 6 y el 17 de febrero) Dieter Kosslick declaró en una entrevista que no tiene previsto hacer mayores cambios en el menú que ha hecho del evento de Berlín uno de los tres principales festivales de cine en Europa, después de de Cannes y junto al de Venecia. Pero, hizo hincapié en que «Es totalmente claro que la industria cinematográfica alemana ve mi nombramiento con cierta expectativa de verse representada en este festival. No hay razón para que los films alemanes no puedan ser exitosos en el exterior», recalcó.

El ejecutivo quiere tres films inéditos alemanes en la competencia del festival, que incluirá aproximadamente 20 films que serán estrenados a nivel internacional en la capital alemana.

«Esta no es una historia de mercadeo para los films alemanes. Esta será una muestra. Cada uno de los otros festivales tiene tres o cuatro films nacionales. En Berlín, esto fue olvidado en el pasado»
, agregó. Aunque los films alemanes tienen un limitado seguimiento en el exterior y raras veces obtienen sitiales de honor en los principales festivales, Kosslick escogió, para empezar, una película alemana para inaugurar el evento el próximo mes. La elegida es «Heaven», de Tom Tykwer, director que conoció el halago internacional en 1998 con «Corre, Lola, Corre».

El festival de Berlín exhibirá este año cerca de 400 films y es importante resaltar que, tratándose del primer evento de envergadura del nuevo año, es visto como una plataforma de lanzamiento para las compañías distribuidoras.

¿Sin estrellas?

Las apariciones de un creciente número de estrellas internacionales en los últimos años han inyectado esplendor a los grises inviernos de Berlín. Unos 3.400 periodistas de más de 80 países se acreditan para el evento. Está por verse todavía si este año ocurrirá lo mismo, teniendo en cuenta muchos astros de Hollywood a viajar fuera de su país tras los atentados terroristas del 11 de septiembre.

Sin ir más lejos, esta vez no se entregará el premio a la trayectoria; un homenaje generalmente rendido a una estrella de edad avanzada.
Kosslick explicó que existían temores de que el ganador no quisiera viajar a Europa debido a los temores en Estados Unidos sobre los vuelos a larga distancia. Sin embargo, dijo que el poco tiempo que lleva al frente del festival le dejó poca oportunidad para seleccionar un candidato valioso.

Además de la competencia por los premios Oso de Oro a la mejor película, el mejor director y los mejores actores, el festival incluye el Mercado Fílmico Europeo, una importante bolsa para los productores y compradores de películas.

«Berlín tiene una gran posición. Es un gigantesco lugar de reunión internacional para la industria y simultáneamente una exposición de films de calidad»
, explicó Kosslick, ex jefe de la Dirección de Subsidio de North Rhine-Westphalia, el estado más grande de Alemania.

«No quiero cambiar todo eso. Queremos usar la Berlinale como un instrumento del mercado para las películas y el talento. Nuestra tarea es lograr el equilibrio correcto entre el mercado y el arte»
, agregó Kosslick, quien ha recorrido el mundo en busca de films desde que asumió el cargo a mediados del 2001.

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