3 de noviembre 2004 - 00:00
"La libertad es la esencia del jazz"
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Dave Holland: «Miles Davis fue sin dudas uno de los grandes maestros. Sabía dar la dirección a los músicos pero permitiéndoles al mismo tiempo la libertad como para explorar sus propias ideas.
Holland vendrá por segunda vez a nuestro país para tocar el viernes en el Coliseo, al frente de un quinteto que se completa con Robin Eubanks en trombón, Steve Nelson en vibráfono, Billy Kilson en batería y Chris Potter en saxos. Dialogamos con él.
Periodista: ¿Diría que hay un estilo Holland de hacer jazz?
Dave Holland: A esta altura de mi vida, diría que lo que hago es música con una gran cantidad de lenguajes distintos. Siempre trato de trabajarla en los términos de forma y contenido. Por supuesto, el punto central está en la tradición del jazz. A partir de ahí, podemos desarrollar ideas nuevas, investigaciones rítmicas y armónicas. Espero estar en ese camino de desarrollo.
P.: De la larga lista de músicos prestigiosos con los que tocó ¿a quién recuerda especialmente?
P: ¿Cómo ve el movimiento del jazz de estos tiempos?
D.H.: Estamos tratando de crear una forma que nos permita nuevas experiencias como intérpretes.Así, se está trabajando en dos sentidos aparentemente contrapuestos: una línea musical que busca hacia lo simple y otra que trabaja alrededor de la complejidad. Como siempre, la música puede desarrollarse en diferentes sentidos. Yo pienso, por ejemplo, que Duke Ellington y Billy Strayhorn son buenos ejemplos de lo que hablamos. Sus melodías eran muy directas y marcaban claramente el camino rítmico que se conectaba inmediatamente con el oyente. Sin embargo, a medida que uno vuelve a escucharlas, va encontrando nuevas cosas, mayor complejidad, más elementos; y todos confluyen en la misma dirección. El ritmo sirve como punto más directo de enlace; creo que siempre ha sido así.
P.: El grupo con el que tocará en Buenos Aires tiene una formación sin piano, lo que no es habitual.
D.H.: He tratado de crear un set instrumental original. Mi anterior grupo era un quinteto que formé en 1982 con tres vientos, contrabajo y batería. En esos tiempos, disfrutaba de la apertura armónica. Más tarde, ya a fines de los '80, empecé a escribir en una dirección que requería un mayor espectro armónico para desarrollarse.Así empecé a tocar con el guitarrista Kevin Eubanks. Armé el grupo en 1988 y tuve un cuarteto para la grabación de un disco que se llamó «Extensions». Después de Kevin se incorporó Steve Nelson. El hecho de que haya vibráfono es porque no sólo es un instrumento armónico sino que pertenece a la vez a la familia de la percusión; es un instrumento múltiple. Es una referencia al xilofón africano, y tratamos de explotar esa línea. La habitual sección rítmica con piano es más estilizada y se ha utilizado permanentemente. Por supuesto, hay mucho todavía por hacer con ese instrumento y hay enormes pianistas por ahí. Pero yo ahora estoy buscando otro contexto tímbrico e instrumental. No crea que tengo nada en contra de los pianistas; por cierto he tocado con algunos muy grandes.
D.H.: Estoy pensando en mi próximo CD y en la próxima música que escribiré. En estos momentos estoy escribiendo algunas músicas para la big band y me gusta ir mostrándolas. Siempre estoy pensando en el próximo escalón. Disfruto del hecho de trabajar, de lo que puede venir, de aprender constantemente. Mi agenda se va armando con un año y medio de anticipación. Eso es fundamental por varias razones. Tratamos de que los miembros del grupo puedan también hacer otras cosas. De modo que hasta fin del año próximo tengo programadas actuaciones en distintos lugares del mundo con el quinteto; y al mismo tiempo haré algunos conciertos con la big band.
Entrevista de Ricardo Salton



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