19 de julio 2005 - 00:00

La próxima feria de Milán se expondrá en Buenos Aires

El Museo del Diseño que se erigirá en Milán a un costo de aproximadamente 2 mil millones de euros, y que Pier Paolo Maggiora, uno de sus creadores, vendrá a presentar en septiembre en la apertura de la X Bienal de Arquitectura.
El Museo del Diseño que se erigirá en Milán a un costo de aproximadamente 2 mil millones de euros, y que Pier Paolo Maggiora, uno de sus creadores, vendrá a presentar en septiembre en la apertura de la X Bienal de Arquitectura.
El 21 de septiembre en la X Bienal de Arquitectura, BA/05 se presentará en Buenos Aires un gran emprendimiento de revalorización urbana de Milán, el «Proyecto City Life». Será una gran muestra de la Bienal en el Centro Borges. Otra importante ya ha sido publicada en esta página: los frentes costeros de quince países.

El arquitecto Edgardo Salamano estuvo en Buenos Aires para ultimar los detalles de la muestra del proyecto ganador para la reurbanización de una de las zonas más prestigiosas de Milán, cercana al Duomo histórico de la capital Lombarda. Salamano es profesor en el Politécnico de Torino y está asociado al estudio de Pier Paolo Maggiora, uno de los autores de la propuesta junto a Daniel Libeskind (Polonia), ganador del proyecti Ground Zero de NuevaYork, Arata Isozaki (Japón) y Zaha Hadid (Irak-Gran Bretaña).

La iniciativa de la transformación del sector conocido como Feria de Milán, se lanzó en abril de 2003. La asociación constituida para organizar la convocatoria -Sistema Feria-, designó a ocho finalistas que debían tener la capacidad proyectual y económica para afrontar el desafío propuesto. Los diseños debían responder al programa del concurso que contemplaba la alta calidad arquitectónica y el carácter emblemático de la ciudad.

Entre otros grupos de prestigio internacional estuvieron Pirelli Real Estate con el arquitecto Renzo Piano y Risanamento con Norman Foster. A mediados del año pasado, el Grupo CityLife, compuesto por las empresas italianas: Generali, Ras, Progestim, Lamaro Appalti y el grupo español Lar Desarrollos Residenciales, juntamente con los arquitectos Libeskind, Isozaki, Hadid y Maggiora, ganaron la prestigiosa competencia.

En el programa se destacan, además de los centros comerciales y las viviendas, tres rascacielos con alturas emblemáticas y un Museo del Diseño.

En el pasado las torres se erigían sobre los castillos de las ciudades italianas por consenso de la comunidad para defender su libertad. El tema de las torres perdidas y reconstruidas, se vincula con el de continuidad/discontinuidad, el pasado y el futuro de Milán. El más alto nivel emocional del proyecto es la conexión de la verticalidad de las tres torres y lo horizontal de la Plaza. Un curso de agua unirá los dos extremos del nuevo centro histórico como elemento de vinculación entre parque y edificios. En el centro las torres, a la izquierda el centro de servicios y a la derecha el área residencial.

La idea arquitectónica del rascacielos de
Isozaki es el concepto de la forma sin fin, como una torre interminable que aspira a la total verticalidad como queriendo llegar al cielo. El volumen de la torre de Hadid genera una torsión que moviliza el conjunto, y la obra de Libeskind insinúa una esfera ideal. El Museo de Diseño y su significado cultural está inspirado en la visión del hombre renacentista. El edificio está inserto en un círculo y un cuadrado, según Leonardo Da Vinci, en la Milán de hace cinco siglos. El área total que se intervendrá con la propuesta de estos grandes arquitectos es de 225 mil m2, de los 440 mil que ocupa actualmente el predio. Cincuenta por ciento ha sido destinado al parque público que se transformará en el nuevo «Central Park» de la ciudad, y abarcará un tejido de conexiones en todo el sistema, generando espacios públicos distintos y diferentes escalas.

Se ha estimado que este gran emprendimiento inmobiliario y urbano de alta calidad, contemplará una inversión económica hasta el año 2014 de aproximadamente dos mil millones de Euros.

En cuanto a la histórica Feria de Milán, desde fines de este año, será transferida a la sede proyectada por
Maximiliano Fuksas, en la localidad de Rho-Pero, en la periferia de Milán, cerca de la autopista y del tren de alta velocidad. « Hemos definido la estructura y trabajado juntos utilizando un espacio operativo virtual informatizado», dijo Maggiora, quien presentará la idea el primer día de la Bienal de Buenos Aires, por la mañana, con inversores italianos; y por la tarde, exponiendo las ideas originales del grupo.

En 1985,
Maggiora diseñó una autopista muy importante en el Gran Cañón de Arizona, y desde ese mismo año hasta 1990, ha proyectado con Mario Botta una renovación urbana en Torino. En 1998, ganó un concurso internacional para la torre de Minsk para las telecomunicaciones, de 400 m. de altura. Ha sido elegido con Arata-I sozaki, para el diseño de un Palacio de Deportes en su ciudad (2006); y con Rogers, para un Centro de Negocios en Malpensa (1999-2030).

El lenguaje formal y la reflexión sobre el entorno histórico y cultural son característicos en
Libeskind, el profesional más intelectual del deconstructivismo. Ejemplo paradigmático es su Museo Judío en Berlín, un símbolo que refleja la historia de la comunidad judía en esa ciudad.

Oriunda de Bagdad,
Hadid estudió matemática en la Universidad Norteamericana de Beirut y arquitectura en Londres (1972-77). En el cuarto año de su carrera en la Architectural Association, integró el taller de Rem Koolhaas y Elías Zenghelis, quienes han sabido rescatar los olvidados diseños del arquitecto ruso Ivan Leonidov y las teorías de su famoso inspirador, Kasimir Malevich, que en 1913, desarrolló el Suprematismo en su país. Hadid reivindica ese Suprematismo por su sentido de la abstracción, y lo define como algo «cósmico, capaz de generar una nueva forma de organización espacial, edificios más livianos, de pocos elementos, que deben representarse a sí mismos y generar un sistema estructural de absoluta pureza».

La fragmentación de planos y volúmenes, que pone en movimiento a sus obras, está guiada por un riguroso sistema de fondo, afín al Suprematismo ruso.
Hadid dijo alguna vez: «Yo creo que los edificios pueden flotar. Sé que no es posible, pero lo creo». Sin embargo, sus obras -que, llevadas al dibujo, constituyen estupendas muestras de arte-flotan. Flotan en la percepción imaginaria de quien está dentro de ellas, que es lo que verdaderamente importa, lo que convierte la posibilidad en realidad, y la creencia en materia.

El cuarto proyectista, Isozakise graduó en la Universidad de Tokio en 1954 y hasta 1963 formó parte del equipo de
Kenzo Tange, profesor suyo. A partir de la década del '70, desarrolló una exitosa actividad sin precedentes que lo llevó de los países más alejados a los centrales. Es el más descollante arquitecto japonés, y tuvimos el privilegio de tenerlo en el Museo Nacional de Bellas Artes en 1998, en ocasión de una Bienal.

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