Leonor Manso: "No siempre nos viene a visitar Gardel"

Espectáculos

(27/04/2001) Aunque se la ve muy instala da en su papel de directora -ya comenzó los ensayos de «Cianuro a la hora del té», la pieza de Pavel Kouot que estrenará el 13 de junio en la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín-, Leonor Manso no abandona su papel de actriz.

En estos días se encuentra protagonizando en el Teatro Nacional Cervantes «El día que me quieras» del venezolano José Ignacio Cabrujas, acompañada por Mario Pasik, Rita Terranova y elenco. Luego de dos temporadas televisivas en el elenco de «Vulnerables», como una madre perversa como pocas, Manso reconoce que nunca le preocupó hacer personajes «queribles».

Periodista: ¿Cómo se animó a hacer en televisión un personaje tan sórdido?

Leonor Manso: Esa fue la jugada y al principio había un temor muy grande por parte de la producción, pero ni bien apareció en pantalla la gente lo aceptó. Hay una gran necesidad de mirar lo que hay detrás de las cortinas y ese personaje reflejaba el lado oculto de nosotros mismos. Son muchos años de hacer cosas, entonces la gente comprende lo que uno hace y valora mucho la entrega y el compromiso. Hay muchos actores que no lo entienden así y sólo quieren hacer personajes buenos. Y si no es así lo distorsionan hasta llevarlo a un costa-do querible para que la gente por la calle le diga lo bueno que es. A mí me ha pasado de cruzarme con mujeres que me decían: «¡Qué mala es esa María Elena!» y yo pensaba: «Ay cómo te verás reflejada en ella para que digas eso».

P.: ¿Para usted cuáles fueron los personajes más importantes de su carrera?

L.M.: Eso lo dice la gente, no yo. Sólo puedo decir que los recuerdo a todos con un cariño enorme y que de todos aprendí mucho. Por alguna razón hay algunos personajes que pegan más fuerte, como la Yoli de «Made in Lanús», tanto en teatro como en cine o la Raba de « Boquitas pintadas», la película de Torre Nilsson. Todavía hay gente que me sigue hablando de esas mujeres y creo que María Elena va a ser una de ellas porque pegó fuerte.

Cabrujas

P.: ¿Cómo le está yendo con «El día que me quieras»?

L.M.: La gente se ríe y llora, le pasan muchas cosas con esta obra que tiene mucho humor y a la vez les despierta mucha ternura. Muestra a una familia muy típica de Caracas, cuya historia se ve atravesada y modificada con la llegada de Carlos Gardel, que está de gira por toda Latinoamérica. Poco después morirá en Medellín. Yo ya había leído mucho sobre Gardel cuando hice de tanguera en «Extrañas figuras» de Carlos Pais, pero ahora leí mucho más y realmente sentí que fue un hombre muy especial.

Figura

P.: ¿Por qué tenía que saber tanto de Gardel?

L.M.: Porque mi personaje es una enamorada de su figura y reconoce en él valores humanos muy notables. La obra transcurre en 1935 cuando Venezuela llevaba ya 20 años de dictadura y uno de los personajes, el novio de mi hermana, es comunista. En la obra unos idealizan a Gardel y otros a Stalin, pero el ambiente está muy cerca del realismo mágico, donde por momentos no se sabe si lo que sucede es sueño o no. Gardel se aparece en el patio de los protagonistas pero nunca queda claro si su presencia es real. La obra es de 1979 y Lautaro Murúa ya me había propuesto hacerla. Pero cuando la releí este año me di cuenta de que sigue teniendo una gran potencia. Más aún con la caída del muro y todo lo que ocurrió después.

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