8 de septiembre 2006 - 00:00

Liberti: surrealismo riguroso y atemporal

«La gran dama», una de las obras de la estupenda muestra«Liberti: 40 años de Surrealismo», que se exhibe enla Sala de Exposiciones Temporarias del Museo de BellasArtes.
«La gran dama», una de las obras de la estupenda muestra «Liberti: 40 años de Surrealismo», que se exhibe en la Sala de Exposiciones Temporarias del Museo de Bellas Artes.
En la Sala de Exposiciones Temporarias del Museo de Bellas Artes se exhibe «Liberti-40 Años de Surrealismo». Este artista autodidacta, nacido en Buenos Aires en 1930, estuvo siempre fascinado por los conceptos de Klee sobre lo visible, los de Van Gogh respecto a la mentira en el arte y las obras de Magritte, Dalí y Delvaux. Influido por su amigo Roberto Aizenberg, referente argentino indiscutido de uno de los movimientos de vanguardia más notorios, provocativos y conflictivos del siglo XX, eligió ese mundo de libertad para su creatividad que desarrolló con mayor compromiso a instancias de Emilio Pettoruti.

Se presentan distintas series, entre ellas, «Cosmos» (1977/86) en los que pinta cuadros de rara belleza relacionados con ese espacio inasible en los que una esfera, alegoría del mundo, aparece suspendida en medio de misteriosas nubes. «Suspensos» correspondiente a fines de los '80, muestra flotantes paños con alusiones a ancestrales mensajes u homenajes como «Farfalla Idílica», de clara alusión a la obra de Pettoruti.

Liberti ha realizado tres autorretratos, el de 1981 fue elegido para la tapa del excelente libro editado coincidentemente con esta muestra restrospectiva; el de 1982 se encuentra en la Galleria degli Uffizzi de Florencia, seleccionado con motivo del cuarto centenario de su fundación, y el de 1984 fue galardonado con el Premio Adquisición en la IV Bienal Iberoamericana de Arte formando parte del acervo del Instituto Nacional de Bellas Artes de México.

«Atmósfera y Espacio para Personajes de Misterio» es otra serie en la que se destaca «La Gran Dama», un personaje irreal en un espacio onírico. Son notables sus ilustraciones sobre Borges y sobre «Hamlet» para una traducción de Rafael Squirru, los refinados dibujos a lápiz, los collages inéditos así como el barroquismo de la serie dedicada a la música con sus instrumentos fantásticos y absurdos. A fines de los '90 inicia «Tango» en la que los elementos característicos, bandoneón, chambergo, partituras, humo de cigarrillo se entremezclandislocadamente con la danza sensual de los bailarines. Observada en su conjunto, la obra de Liberti es atemporal, nada queda librado al azar y revela la perfección del oficio pictórico. Clausura el 22 de septiembre.   

  • Jorge Ortigueira (Buenos Aires, 1941), artista de vasta trayectoria , ha obtenido desde 1984 importantes premios y entre los últimos se encuentra el Primer Premio del Salón Municipal Manuel Belgrano 2005. La suya es una imagen emparentada con el grotesco apoyado en un dibujo y técnica superlativas, sin concesiones al buen gusto, al conformismo, al adocenamiento o a estrategias que puedan alcanzar el éxito efímero.

  • Ortigueira pinta el poder del dinero, el engaño, la seducción, el oportunismo, el descaro de los poderosos, y lo expone de manera brutal por su forma y color. Sin duda este artista es un pensador que está contra el pensamiento hegemónico, aquel que no admite contradicción, por lo tanto, obra y pensamiento producen inquietud. Desde siempre para Ortigueira el arte no es sinónimo del «todo vale». Galería «El Puente» (Arenales 834). Clausura el 6 de octubre.

  • María Ester Joao ha elegido el blanco impoluto para sus delicadas, suaves geometrías que se despliegan sobre la superficie plana. Utiliza hilo sobre tela que después pinta con minuciosidad y concentración oriental con los que desarrolla juegos geométricos ondulantes a manera de abanicos, rectas que se cortan o se bifurcan, puntos que según la posición del contemplador configuran un trompe l' oeil.

    Con precisión de cirujana perfora láminas de poliéster, estos calados configuran múltiples diseños geométricos que debido a la luz se proyectan en la pared y, que como lo señala Julio Sánchez en el prólogo, podrían compararse al efecto del rosetón en una catedral gótica. Es precisamente la luz sobre la fuerza del blanco la que permite percibir las infinitas posibilidades que generan estas obras. Blanco sobre blanco, serenidad, silencio, armonía, resonancia entre la obra y quien la percibe. Galería Holz (Arroyo 862).
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