• Actuación de Liliana Herrero (voz). Con Luis Volcoff (bajo, teclados), Diego Rolón (guitarras) y Facundo Guevara (percusión). Invitados: Gerardo Gandini (piano) y Adrián Iaies (piano). (Espacio Cultural ND/Ateneo; 14 de setiembre).
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Liliana Herrero, como el Chango Farías Gómez, como Caetano Veloso, como Carlos Gardel, forma parte de esa clase de artistas que podríamos llamar intérpretes-compositores. La materia prima de su trabajo se constituye con clásicos de la música popular argentina y sudamericana; fundamentalmente del folklore pero también del pop/rock y del tango.
Parte entonces, con buen criterio, del supuesto de que el público conoce perfectamente las canciones que interpreta, en un listado que incluye, entre otras, piezas como «La nostalgiosa», «Algarrobo algarrobal», «Jangadero», «Remolinos», «Donata Suárez», «Volver a los 17», «Mañana en el Abasto», «Las golondrinas», «Chayita del vidalero», etc.
• Contrafusión
Y así como en sus comienzos ella misma -recordemos que es profesora de filosofía y muy afecta a analizar la música, inclusive la propia- habló de «contrafusión» para explicar sus personales mezclas de temas folkloricas con elementos roqueros, su trabajo es ahora una deconstrucción. Herrero desarma las canciones, las presenta en fragmentos, da por supuestas algunas palabras, rompe con la tradicional «melodía cantada» y con la sucesión original de los textos.
Su garganta áspera, sumamente expresiva, se lo permite, y se da al juego de pasar por un repertorio muy escuchado y convertirlo en algo nuevo. Para esta empresa, que ha acumulado ya siete álbumes y muchas horas de escenario, contó en este caso con el aporte fundamental de tres músicos que han comprendido perfectamente su propuesta y que respaldan su trabajo con el mismo fundamento. Y que hasta se dieron la posibilidad de mostrarse en toda plenitud con un único momento exclusivamente instrumental, «Viejo Corazón».
Pero además tuvo a dos invitados-pianistas acompañantes que en sus propios trabajos han mostrado su inclinación por esta misma línea. Entonces, resultó muy lógico que se sumaran Gerardo Gandini -«Milonga triste» y «Los ejes de mi carreta»- y Adrián Iaies -«11 y 6» y «Naranjo en flor»- para redondear un concierto que no tuvo puntos débiles.
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