23 de noviembre 2001 - 00:00

Llao Llao tuvo otra excelente Semana Musical

La Semana Musical no se detiene y a pesar de algunas dificultades que tienen que ver con el estado general de las finanzas del país, este festival se encamina decidido hacia su 10° aniversario, que habrá de ocurrir el año próximo, siempre con el esfuerzo conjunto de Martín Nijensohn (director general) y Abel López Iturbe (director musical).
 
En la programación de esta semana hubo momentos muy altos en lo que respecta a calidad. El sábado, en la apertura, el platense
Cuarteto de Cuerdas Almerares ( Héctor y Francisco Almerares en violines, Guillermo Jakubowicz en viola y Jorge Almerares en violoncello) expuso de manera contundente, con rigor técnico estilístico, el bellísimo cuarteto en sol de Maurice Ravel con un auténtico compromiso artístico. Además, tocaron con la calidad que se les reconoce desde hace mucho tiempo, obras de Mozart y Turina.
 

Al día siguiente, al mediodía de una jornada soleada, la pianista Fernanda Morello produjo un atractivo momento musical con un minirrecital que incluyó obras de Debussy, Poulenc y Albéniz, reforzando una tendencia de este festival de incorporar obras inscriptas en el impresionismo sonoro. Pianista sensible y de técnica impecable, fue cálidamente festejada por un público atento y consecuente. Hubo, por cierto, otros signos de alta trascendencia musical con la actuación del Trío Argentino, integrado por Elías Gurevich en violín, Jorge Pérez Tedesco en violoncello y Fernando Pérez en piano, que brindó una magnífica versión del trío en re menor de Felix.
 

Mendelssohn Bartholdy, clima mágico que más tarde se repetiría con el trío en la menor de Maurice Ravel.

La noche anterior, la exquisita performance de la mezzo-soprano Susanna Moncayo tuvo, asimismo, al conjunto como acompañante de lujo en la entrañable «Cuaderno de canciones folklóricas», de Ludwig van Beethoven. Forma un grupo de 13 canciones de distinto carácter y en varios idiomas que Moncayo entregó haciendo gala de una flexibilidad vocal y una presencia dramática de primer orden vocal y expresivo. Antes había paseado al oyente por las estupendas canciones que componen el ciclo «Amor y vida de mujer», sobre textos de Von Chamisso y música de Robert Schumann junto a las dos canciones del Opus 91, de Johannes Brahms.
 

El Festival del Llao Llao sumó también en otras jornadas un puñado de presencias luminosas como el maestro Antonio de Raco y su discípulo, el aclamado pianista de 16 años Horacio Lavandera; el violinista Rafael Gíntoli y la pianista Paula Peluso; el Cuarteto Cum Corde y el Quinteto de Atilio Stampone, entre otras manifestaciones nacionales de excelente calidad artística. Entretanto, como dijimos, la Semana Musical del Llao Llao ya prepara su décimo cumpleaños en 2002.

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