12 de julio 2005 - 00:00
Llevarán otro musical al cine: "Sunset Boulevard"
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Millones ya la vieron: la película de Prime Video que se convirtió en un éxito a pocos días de su estreno
Glenn Close,
creadora en
los EE.UU. del
papel de
Norma
Desmond en
el musical de
Andrew Lloyd
Webber, que
se inspiró en
el célebre film
de Billy Wilder
de 1950.
Sin embargo, de acuerdo también con Shaw, Close se mostraba renuente a volver a interpretar ese papel para el cine, y ni siquiera la aguijoneaba el hecho de saber de que Streisand lo pretendía.
Siempre según el productor, Close cambió de idea después de encontrarse personalmente con Lord Lloyd-Webber en enero de este año, durante la entrega de los Globos de Oro.
«Sunset Boulevard» será la cuarta adaptación de un musical de Lloyd Webber para el cine, después de «Jesucristo Superstar» (Norman Jewison, 1973), «Evita» (Alan Parker, 1996) y «El fantasma de la ópera» (Joel Schumacher, 2004). Su más reciente musical, «The Woman in White» («La mujer de blanco»), se está representado actualmente en el Palace Theatre de Londres.
La última participación de Glenn Close en el cine fue el año pasado, en la remake de «The Stepford Wives» ( llamada en la Argentina «Las mujeres perfectas»), además de su habitual intervención en la miniserie televisiva «The Shield».
De acuerdo con fuentes de la productora de Lloyd Webber, «The Really Useful Group», la película, que se estrenará en la Navidad de 2006, tendrá un costo de alrededor de 50 millones de dólares, esto es, algo menos que los 60 millones invertidos en «El fantasma de la ópera», una película que no rindió ni en boletería ni con el público, además de haber sido olvidada por los premios Oscar, a diferencia de lo que había acontecido dos años atrás con el musical «Chicago», de Fred Ebb y Bob Fosse (y que costó 50 millones de dólares).
Lejos ya de la edad de oro del cine musical en Hollywood, éste es un género cuya imprevisibilidad requiere productores muy audaces. Se puede triunfar, como en «Chicago», o -las más veces- fracasar rotundamente. En el caso de Lloyd Webber, sólo el primero de sus musicales para el cine, el citado «Jesucristo Superstar», tuvo, tal vez gracias a lo controversial del tema, buenos dividendos de taquilla.



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