2 de diciembre 2002 - 00:00

"Lo más nuevo en tango es lo de Blázquez o Novarro"

Alcira Canda
Alcira Canda
Alcira Canda hizo muchas cosas en la vida. Se dedicó al teatro (fue discípula de Alejandra Boero), al turismo, a las finanzas, a la pintura, al canto de diversos géneros populares como amateur. Pero el tango siempre estuvo presente, hasta que decidió consagrarse exclusivamente a ese género. En 1997 grabó «Contenidos», su primer CD, con el respaldo instrumental de un quinteto dirigido por Atilio Stampone; tres años después, editó «Tangos al toque», grabado en vivo en el Café Tortoni con el acompañamiento del trío de Oscar De Elía. Hoy, Canda reparte su tiempo entre su tarea como Directora Ejecutiva de la sala Andamio 90 y su nuevo espectáculo musical, «Tangazos», que siempre con el trío de De Elía, presenta todos los sábados en el Café Homero. En diálogo con este diario, la cantante explica que «Tangazos», es un espectáculo «estructurado con una selección de tangos, algunos muy conocidos y escuchados, otros más escondidos, que seleccioné siguiendo la clasificación que hizo Faruk en sus dos libros, que se llaman precisamente así. Por eso, en el espectáculo los temas aparecen ordenados bajo subtítulos: 'Corso a contramano', 'Los únicos privilegiados', 'Nostalgia era la de antes', 'Entre taitas, guapos y malevos', 'París je t'aime', etcétera. De todos modos, aunque aparecen tangos bien tradicionales, como 'Los mareados', trato de buscarles un nuevo camino, de romper la interpretación tradicional».

Periodista: El repertorio de los cantantes de tango incluyen cada vez menos novedades ¿Ya nadie compone tangos?

Alcira Canda:
Es un problema elegir repertorio. Porque se da una cosa contradictoria: por un lado uno quisiera presentar nuevas cosas y por otro, el público insiste en pedir siempre las mismas canciones. En el espectáculo mío anterior, «Tangos al toque», yo pedía al público que propusiera temas para un momento del show; y nunca faltaban muchos que pedían «Uno», «Los mareados», «Nostalgias», «El día que me quieras». De todos modos, y quizá por esta misma causa, no hay tantas cosas escritas por gente joven. Si uno va a SADAIC a buscar temas nuevos -algo que he hecho-, lo más moderno que aparece es lo de Eladia Blázquez, Héctor Negro o Chico Novarro. Y prácticamente nada de compositores y poetas de generaciones posteriores. A veces tengo la sensación de que el músico de tango es demasiado estructurado, que le cuesta salirse de lo convencional, como que no quiere desafiar al público a escuchar cosas nuevas o cosas viejas interpretadas de una manera nueva. Afortunadamente, con Oscar De Elía yo puedo intentarlo y disfruto mucho con eso, rompiendo las formas tradicionales, tocando «a la parrilla» por ejemplo.

P.: ¿Por qué decidió dedicar parte de su tiempo al Andamio 90?


A.C.:
Porque quiero y respeto muchísimo a Alejandra Boero y ella solita no podía hacerse cargo de todo. Por eso decidí darle una mano. Quiero que la sala tenga nueva vida, que presente no sólo teatro sino también música, algo que ya probamos conmigo cantando y con Anacrusa. Y hemos hecho algunas reformas y mejoras para que el público se sienta más cómodo.

P.: ¿Hasta cuando seguirá con los «Tangazos»?


A.C.:
Por lo menos hasta fin de diciembre. Mientras tanto ya estoy preparando mi tercer disco, que estoy trabajando con De Elía aunque habrá además varios invitados especiales y algunas sorpresas en cuanto al estilo y a la manera de interpretar el tango. Y tengo en mi cabeza -por cierto, es uno de mis sueños-producir en algún momento una comedia musical, a la manera de los viejos sainetes, con música y texto originales, donde al mismo tiempo pueda reflotar más claramente mi antigua profesión de actriz.

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