24 de diciembre 2003 - 00:00

Lo que comentan autores y editores

•Motor de desarrollo

«Ahora el ser más nos obliga a hacer más», sentenció Manuel Rodríguez, presidente de la Cámara Argentina de Publicaciones (CAP), en el cóctel que la entidad realizó el jueves 11 en la histórica casa que fuera de la familia Sarratea, durante un tiempo viviera allí el Virrey Liniers y hoy pertenece a la editorial Estrada, en el barrio de San Telmo, y agregó: «Nuestros nuevos socios son motor del nuevo desarrollo». Con indisimulado contento se refería a que, luego de la fractura de la Cámara Argentina del Libro (CAL), que alejó al G-12 (grupo de las más poderosas editoriales), los directivos de esas empresas estuvieran allí copa en mano.

Gustavo Canevaro, momentáneo presidente de la Cámara Argentina del Libro, no resistió lanzar una diplomática sonrisa hacia los antiguos participantes de la CAL, ahora en la CAP. La CAL iba a tener en estos días renovación de autoridades, pero cuando se realizará se sabrá hoy en una asamblea que busca reformar el estatuto de esa entidad.

A 33 años de su fundación, la Cámara de Publicaciones pasó este año de 30 asociados a unos 80 editores, exportadores, importadores y distribuidores. Ahora participan de la CAP: Planeta-Emecé, Bertelsmann-Sudamericana, Santillana-Alfaguara, Fondo de Cultura Económica, Estrada, Atlántida, SM, Ediciones B, Paidós, A-Z, Norma-Kapelusz, Tusquets, Catálogos, Océano, Médica Panamericana, Long-seller, Vergara & Riba, entre otros; grandes cadenas de librerías, Yenny, Cúspide, Distal, Dickens, Lucas, Libertador, y distribuidoras como Riverside.

«En la medida en que la institución ha crecido hemos creado una cantidad de comisiones, entre ellas la que es nuestro vínculo con la CAL», comentó Manuel Rodríguez a este diario, «porque el problema es cómo defender el libro, no cómo pelearse».

•Estudio de canales

«Se ha vuelto imprescindible ver cuánto se exporta realmente. Hay señales de reactivación en el sector, pero importa saber cuál es el crecimiento en el exterior, al que las condiciones cambiarias han ayudado, para evaluar si estamos siendo eficientes para recuperar el liderazgo editorial que tenía la Argentina», comentó Marcelo Di Marco, gerente de la CAP. «En eso vamos a trabajar conjuntamente en 2004 con la CAL y la Federación Argentina de Librerías y Papelerías. Nos ayuda que el Centro Regional de Fomento del Libro en América Latina y el Caribe (CERELALC) nos pidió un estudio de los canales de comercialización del libro en la Argentina (la última vez que se hizo fue en 1996). Los únicos datos sobre el libro en nuestro país son los del ISBN, que permiten saber lo que se produce, pero no lo que se vende, lo que se exporta y lo que se lee. Nada se puede mover si el libro no se mueve. Así como nos interesa el comercio exterior e interior, nos importa la promoción del libro y la lectura. Hay casos alentadores; el ministro Filmus, defensor del libro de texto, ha realizado una compra sin precedentes de libros escolares.»

•Feria de Londres

Se comentó en la reunión la búsqueda de editores de entre 25 y 35 años que está realizando la CAP, luego de un convenio con el British Council. En enero, la CAP realizará una selección, y el joven editor elegido viajará en febrero, durante 15 días, con todo pago, a la Feria de Londres para competir por el Premio Internacional al Joven Editor. «Los no jóvenes tendremos que ir por nuestra cuenta, dado que es la feria que busca competirle a la de Francfort, y está creciendo mucho», bromeó José Luis Retes, de Dickens.

•Destino incierto


Continua la incertidumbre sobre la venta de Ediciones B. Ni aún el chileno Pablo Dittborn, CEO del sector libros para el Cono Sur del español Grupo Z, lo sabe. «En la Feria de Guadalajara se habló del interés que tenía Random House (brazo de Bertelsmann, que en la Argentina cuenta con Sudamericana), luego se propagó la especie de que lo compraba la colombiana Norma, y en 25 millones de dólares. No hay nada, y como no hay nada todo puede ser. Habrá que preguntarle al Grupo Carvajal», comentó Dittborn a este diario.

«El Grupo Carvajal, desde que en 1960 pasó de ser impresor a ser editor, sigue en expansión, y España, centro de nuestro mundo editorial, nos interesa» -explicó Tomás Castillo, presidente de Kapelusz-; «Norma compró en la Argentina Tesis-Kapelusz, en 1994. En 2002, en España, Parramón, Belaqua y Granica España. El Grupo Carvajal quiere fortalecer su presencia en España, por tanto, Ediciones B, que incluye a Vergara, nos interesa. De allí a que se llegue a un acuerdo es otra historia.»

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