27 de octubre 2005 - 00:00

Los inmigrantes con frescura y emoción

Susana Pampín, Marcelo Xicarts y Ricardo Merkin, los exactos protagonistas de «Loshijos de los hijos», lograda evocación de hitos y tradiciones de las culturas gallega yjudía.
Susana Pampín, Marcelo Xicarts y Ricardo Merkin, los exactos protagonistas de «Los hijos de los hijos», lograda evocación de hitos y tradiciones de las culturas gallega y judía.
«Los hijos de los hijos» Dramaturgia: I.Saavedra. Dir.: I. Saavedra y D. Dreizik. Int.: R. Merkin, S. Pampín, M. Xicarts. Mús. en escena: L. Iruzubieta. Esc. y Vest.: C. Villamor. Dis. Ilum.: E. Sirlin. (Sala «La Maravillosa».)

"Nosotros, los mexicanos, descendemos de los aztecas; ustedes, los argentinos, descienden de los barcos". Esta conocida humorada del escritor Carlos Fuentes resume, no sin cierta ironía, los conflictos de un país que ha insistido en relegar al olvido su pasado inmigratorio, despreciando así un rico patrimonio histórico y cultural.

De esa compleja relación con nuestros ancestros habla el nuevo espectáculo de Inés Saavedra (la talentosa directora de «Cortamosondulamos» y «Divagaciones»), en el que confluyen anécdotas familiares e hitos y tradiciones propios de la cultura gallega y la tradición judaica. Ambas corrientes migratorias se ven reflejadas en un material de gran potencial metafórico que elude el relato costumbrista y la viñeta folklórica para explotar al máximo el juego actoral.

Son pequeñas historias, algunas muy fugaces, que apelan al humor y a la ternura sin complacencias. Entre ellas se deslizan los dulces versos gallegos de Rosalía de Castro, algunas líneas del manual de inmigrantes y hasta una simpática versión del tema «América» de Nino Bravo. El formato de este espectáculo -codirigido por Damián Dreizik-podría definirse como una colección de fotografías que cobran vida para evocar el duro trajín del emigrante y su consabida carga de nostalgia, desarraigo y extrañamiento que lo acompañará de por vida.

«Los hijos de los hijos»
parte de una historia central protagonizada por Amparo y Alfonso, dos hermanos dedicados a la gastronomía (deliciosa composición de Susana Pampín y Marcelo Xicarts) que en sus ratos libres integran un grupo de música gallega junto a su habitual proveedor de fiambres, interpretado por el siempre eficaz Ricardo Merkin.

El público sigue, paso a paso, la transformación de estos tres rústicos en rutilantes estrellas que lucen con orgullo sus trajes típicos. Mientras tanto, otros testimonios y experiencias de vida van fracturando este eje argumental con el recuerdo de las duras travesías en barco entre Europa y América, la obsesión por salir de la miseria trabajando a destajo, el horror de la Guerra Civil que llevó al exilio a miles de españoles y la humillante indiferencia de las nuevas generaciones.

Con un elenco de primera línea y una ambientación de gran encanto y plasticidad, «Los hijos de los hijos» ofrece una experiencia regocijante que divierte y sensibiliza con su amena teatralidad.

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