(27/09/2001) San Sebastián (ASN) - El cine argentino se está haciendo notar en el Festival donostiarra. El director Eduardo Mignogna presentó ayer «La fuga», su largometraje tan exitoso en su país, y en el encuentro con la prensa internacional dijo que se sentía admirado por la «resistencia cultural argentina frente a las adversidades en el terreno económico y social».
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Según Mignogna, el cine argentino «es agónico. Se hicieron muchas películas el año pasado y no funcionaron. Es muy difícil mantener una industria con tan pocas devoluciones, con tan pocas películas que funcionen, porque no generan otros proyectos», dijo.
«Aunque suena a diagnóstico terminal, si hay algo entrañable es la resistencia cultural. Uno llega a Buenos Aires, abre el diario y cree que está en Nueva York por las propuestas que hay de teatro. Hay una actividad, una necesidad. Uno sabe que si pierde estos sueños, pierde la esperanza y entonces sí, la deuda externa se transforma en algo terminal», añadió.
Otra cineasta argentina, Lucrecia Martel, directora de «La ciénaga», está en el Festival, donde presentó su premiado título (que no tuvo la repercusión esperada en la Argentina) en la sección Zabaltegi. En su propio encuentro con la prensa, Martel dijo que ya estaba trabajando en su nuevo largometraje, «La niña santa», una historia que abordará, con cierto tono humorístico, el tema del misticismo religioso a través de la figura de una adolescente salteña que experimenta sensaciones sobrenaturales.
«La historia volverá a estar situada en Salta y la protagonista será una adolescente muy apasionada que tiene una especie de situación mística que comparte con sus compañeras, con las que participa de un grupo religioso. A partir de algo que le sucede en la calle, decide salvar el alma de un hombre de 60 años», dijo Martel en San Sebastián.
La idea de hacer este film surgió en Martel cuando se hallaba en París, hace más de un año, trabajando en el sonido de «La ciénaga». Martel, que ganó el premio a la mejor opera prima en la última edición del Festival de Berlín y ahora presenta su primer film en la más popular de las secciones del certamen donostiarra, está todavía buscando financiación para su nuevo proyecto, al que terminará de dar forma en París, donde permanecerá durante cuatro meses y medio becada por el Festival de Cine de Cannes.
Además de Mignogna y Martel, otro argentino, Fito Páez, mostró su debut como cineasta en la Sección Zabaltegi del Festival.
También se cuentan Adrián Caetano («Bolivia»), Gabriela David («Taxi, un encuentro»), Carlos María Jaureguialzo («Tres pájaros») y Jorge Zima («Noche en la terraza»), cuyas películas fueron incluidas en la sección Made in Spanish.
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