25 de enero 2007 - 00:00
Mar del Plata redujo su oferta en el teatro
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Moria Casán y
Nito Artaza
«Bailando por
un voto», la
obra que lidera
esta temporada
el teatro en Mar
del Plata.
Pese a las cifras de AADET, las protagonistas de las primeras dos revistas, Casán y Barbieri, salieron al cruce por la punta del borderó. El sábado pasado la compañía de Cherutti colocó el cartel de «entradas agotadas» y Barbieri dedicó, desde el escenario, el cantito a la competencia: «Olé, olé, olé, es para Moria que lo mira por TV». Lo mismo hizo Cherutti («Es para Nito que lo mira por tevé») y recibió la rápida respuesta de Artaza a través de los programas de chismes: «No me parece bien que promocionen una obra por la cantidad de entradas vendidas en lugar de destacar la parte artística. Me alegro que puedan llenar una vez en la temporada, a esta altura del mes, cosa que a mi me viene ocurriendo los últimos quince años».
Rottemberg explicó los alcances de las cifras de recaudación teatral: «Leer los números del teatro es como un electro, importa cómo se desarrolla en el tiempo más que los primeros datos alentadores. Puede que una obra esté primera pero dure sólo tres únicas semanas y que otra se mantenga quizá en octavo lugar, pero durante cuatro años. Vemos que este es un buen verano porque hay muchos espectáculos con 2000 espectadores por semana. Cuando se registran desde 1500 personas, está aprobado, pero cuando se superan las 2000, hay que dejar a la obra en cartel».
En Buenos Aires se impuso «Drácula» de Cibrián-Mahler, que luego de 15 años y cuatro funciones semanales logra ser primero en recaudación por presentarse en la sala más grande detrás del Gran Rex, el Opera, con capacidad para 1000 espectadores (el total semanal indica más de 3000) y entradas desde 25 pesos. Pero el espectáculo sólo estará durante el verano para dar lugar en esa sala a «Cabaret», con Alejandra Radano.
Segundo en recaudación se ubicó «Pingo Argentino», en el teatro Maipo, con un promedio de 400 espectadores en sus seis funciones semanales, el tercer lugar fue para « Tanguera» en El Nacional, cuarto fue «Yo soy mi propia mujer», con Julio Chávez en el Multiteatro y más de 1750 espectadores y en quinto lugar quedó «La duda», con Fabián Vena y Gabriela Toscano en lugar de Susú Pecoraro.
«Lo que pasa en Buenos Aires es excepcional porque conviven musicales, frivolidad, teatro variado como el monólogo de Julio Chavez, «Días Contados», etc. En cuanto a la reapertura del teatro Tabarís, tendrá una revista (suena fuerte « Bailando por un voto» que ya tiene temporada en Mar del Plata 2008, igual que la recién estrenada «La jaula de las locas») pues sería un error allí cambiarla marca de esa sala, es decir el género frívolo. De todos modos, en el comienzo del año tenemos 14 salas para programar, por lo que podemos tener absolutamente todos los géneros. Igualmente hay tantos elencos buscando sala que ya saldrán a decir «Somos actores, necesitamos sala para estrenar» pero debo explicarles que los teatros son como los hoteles, no caben dos huéspedes en un mismo cuarto, debe hacer primero uno el check out para que otro haga el check in. Lo mismo con las obras, si tiene éxito sigue y trae menos renovación de escenarios. Pero si funciona se extiende, como la estadía de un turista en un hotel, y el siguiente debe esperar».
Rottemberg apunta directamente al circuito comercial -pues en el independiente son innumerables las obras esperando sala- y remarca la no disponibilidad de teatros para, entre otras,«Mamá», con Fabián Gianola y Andrea Frigerio; «Doña Flor y sus dos maridos»; «El champán las pone mimosas» con Florencia de la V; «Verano y humo» con Viviana Saccone y Juan Gil Navarro, y la nueva obra de Yasmina Reza dirigida por Inés Estevez, «Tres versiones de la vida».




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